¿Cancelacion de las Elecciones en Chiapas?

En la práctica, inspirados en las “palabras divinas” del doctor en Economía Ernesto Zedillo Ponce de León, las elecciones en Chiapas ya fueron canceladas.
Si el pasado dos de julio las “encuestas de salida” le bastaron al primer mandatario para adelantar vísperas, para darle expresión a sus verdaderos sentimientos foxistas, ¿qué nos extraña que en Chiapas suceda otro tanto?
Las encuestas, interesadas o no, manipuladas o serias, han venido a jugar un papel vital en las elecciones. Si con ellas se pretende, además, sustituir la expresión ciudadana en las urnas bien haría el gobierno, el Estado en cancelar el presupuesto del IFE por duplicación de funciones.
El riesgo grande es que la gente, los chiapanecos en este caso, se crean el resultado anticipado de dichas encuestas y en base a eso decidan no acudir a las urnas, o en su caso convertir su voto en “útil” al favorecer al ya declarado triunfador.
Se tendría que legislar al respecto. O por lo menos cambiar la cultura política al respecto.
Para nadie es un secreto que Pablo Salazar Mendiguchía puede ganar en Chiapas, pero lo que se ha olvidado intencionalmente es el costo de este triunfo. Para la República en su conjunto, pero en especial para esa entidad. No se trata, no puede ser algo tan simple, de una contienda entre varios partidos.
En Chiapas se juega mucho del futuro del país. De la capacidad que tengamos de resolver en paz nuestro destino. De la gobernabilidad como meta de los mexicanos, de la capacidad de otorgarnos con sabiduría el mejor de los gobiernos constitucionalmente.
Más allá de la rivalidad entre PRI y los partidos que han prestado sus siglas a Salazar Mendiguchía, están dos concepciones diametralmente opuestas de la Nación.
Y en medio de todo el gobierno de Roberto Albores Guillén. Es decir, de un hombre satanizado en el centro del país que ha transformado, le duela a quien quiera dolerle, la entidad de manera excepcional. Las cifras no permiten mentiras: Chiapas dejo de ser uno de los sitios menos seguros del país para ser reconocido, por el Sistema Nacional de Seguridad Pública como modelo de seguridad. Los asaltos en carreteras han disminuido en 85 por ciento, los robos a bancos en 94%, los secuestros denunciados hasta 1999 han sido resueltos en más del 90% y en este año no ha habido ningún caso.
La inversión en materia de seguridad pública ha sido, durante el tiempo que Albores ha gobernado, de 728 millones de pesos, cifra sin precedente alguno.
Siendo una de las entidades más atrasadas del país, el índice de analfabetismo disminuyó 3.3% que es una meta difícil de alcanzar dadas las características de las comunidades indígenas, a ello debe agregarse la construcción de 3,839 escuelas que ayudan a que actualmetne 86 de cada 100 niños chiapanecos vayan a la escuela. En números redondos cada día de 1998 a la fecha se han puesto en servicio tres escuelas.
Uno de cada tres maestros que se han contratado en el país durante los últimos cinco años presta sus servicios en Chiapas.
Chiapas es la séptima entidad con mayor construcción de unidades médicas, por lo que hoy 98 de cada 100 chiapanecos tienen acceso a los servicios de salud. Se han evitado, en consecuencia, 14 mil defunciones en menores de 5 años.
¿Esto es importante o no? Digamos, me parece, que tendría que ser tomado en cuenta el próximo domingo 20 de agosto en que se habrá de elegir al futuro gobernador de Chiapas.
Todo indica que la apuesta es en contrario. Que Pablo Salazar ha convencido a gran parte de la opinión pública de los riesgos de la violencia si votan por el PRI, cuando es justamente en contrario. Quien ha alimentado esa forma de vida en Chiapas es él, especialmente con su apoyo tramposo a los grupos sociales que pretenden medrar de la misería indígena. Y por tanto tienen interés en que la marginación no cambie.
El PRI, es decir su candidato Sami David, tiene todo para ganar las elecciones de gobernador. Todo menos la fuerza de la manipulación informativa donde las encuestas juegan un papel esencial.
Corresponde a los chiapanecos decidir su propio destino. Si quieren continuar el camino de la paz, del cambio, de la convivencia social ordenada.
Lo que resulta intolerable para el resto de los mexicanos es la oferta de la oposición en Chiapas, su grito de guerra de que son ellos los triunfadores de la elección o se incendiará la entidad. Eso sí que nos atañe a todos, en especial al gobierno de la República. Si es que todavía existe…

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