De qué Sirvió el Encuentro de León.

* La Política de Carnitas.
Otros eran los tiempos en que el Presidente disponía y los gobernadores obedecían. Pero no los creamos pusilánimes, aunque también los hubo. Simplemente, eran las reglas del juego, era el orden con el que marchaba el sistema.
Otros también, eran los protagonistas de aquellas historias.
Además de las carnitas de su rancho, ¿para qué convocó a los gobernadores Vicente Fox? Al parecer y por los resultados, a sacarles lo que fuera, lo que fuera bueno, a los gobernadores con relación a la reforma fiscal.
Por las crónicas publicadas, aquello fue una especie de mesa de atención ciudadana: desde Patricio Martínez que insiste en ver un complot donde sólo hay evidencia de la torpeza de sus guardaespaldas, hasta Antonio Echavarría y su abierta incondicionalidad hacia el Presidente. Para que vean que todavía los hay sumisos y abnegados.
Pero también los arrepentidos.
En lo sustantivo, Armando López Nogales leyó un mensaje casi igual al desplegado del que todos negaron autoría. Sólo faltaron las alusiones directas de respaldo a Arturo Montiel. De ahí que se entienda que se la juegan, pero no con el gobernador mexiquense a la cabeza y menos a meter las manos por él.
¿Dónde quedó aquello de que no había queja alguna de los gobernadores priistas hacia el Vicente Fox? ¿Un día sí hay reclamos y el otro no?
Pero pareciera que el estilo predominante es perder credibilidad, desde el Presidente hasta los gobernadores del PRI. Y a qué nivel, que hasta el mismo Fox les contesta que “no hay fijón”. ¿Y para qué habría de haberlo? Primero que se pongan de acuerdo, ya después, entonces sí, se fijará.
Por su parte, el membrete Anago y su propuesta de reforma fiscal garantizan que no habrá consenso con ellos para elaborar una propuesta conjunta, a menos que sedan en su propuesta, descabellada para los economistas, de gravar a la bolsa de valores.
Y es que, lo que son ánimos de dar batalla les sobran, no sólo de los priistas sino a los seudoperredistas. En este enfrentamiento, pareciera que Fox se encuentra solo.
¿Dónde quedaron los gobernadores panistas? A Fernando Canales Clariond sólo le hace caso el periódico Reforma. De los otros lo más que se llega a contar son anécdotas de borrachera, como ya son comunes en Estrada Cajigal, gobernador de Morelos y el intento torpe de Felipe González de hablar de consensos en donde nunca los ha habido. A esto habría que agregar que los gobernadores panistas todavía no maduran ni la mitad del colmillo de sus contrapartes priistas.
De todo esto, lo único que saco en conclusión es que el Presidente tiene por proyecto de reforma fiscal no tanto su propuesta, sino el consensarla. Su verdadero triunfo no sería imponer la reforma fiscal, sino sacarla con el apoyo de todos los partidos. Eso le funcionó en Guanajuato, pero difícilmente la fórmula se repetirá aquí.
Lo que es lamentable es la involución de política a relaciones públicas que se vive en la Presidencia. Al parece Fox entiende por operación política el invitar a los gobernadores a su terruño para comer unas carnitas y emitir un comunicado que no compromete a nada más allá de las buenas intenciones.
De este modo, el ausente gobernador michoacano no se perdió de nada, más allá de aprovechar la oportunidad de practicar el deporte de péguele al Presidente y uno que otro, aprovechar para lamerle las botas o aceptar la comida en el rancho.
Parafraseando a Porfirio Muñoz Ledo, el estilo de Fox va más con el del “político de carnitas”.

Adelante, opina: