Todos a Favor del General Cervantes Aguirre ¿cuánto Poder Sigue Teniendo el Extitular de la Sedena?

* Otro Consejo de Guerra
El nombramiento del general Tomás Dauahare como titular del Consejo de Guerra que en días próximos se va a realizar para juzgar a los generales Acosta Chaparro y Quirós Hermosillo es una expresión de la fuerza, sea real y/o moral, que sigue teniendo el general Enrique Cervantes Aguirre.
Y no me refiero solamente al ámbito castrense.
Un consejo de guerra es un acto muy importante. Sobre todo porque los que van a ser juzgados fueron compañeros, Quirós además por treinta años su compadre muy querido, del general Cervantes Aguirre.
Y el general, también divisionario, Dauahare fue su secretario particular durante los años en que estuvo en el poder. O al menos cuando formalmente estuvo al mando de la Sedena. Un poderoso auxiliar de Cervantes, tanto así que estuvo presente en Chiapas durante todas las negociaciones sexenales con los zapatistas como ojos y oídos del Secretario.
Quienes se confundan deben recordar que esta vez, pese a que existe una acusación militar por homicidio calificado, no se habrá de juzgar a los jefes militares por asuntos relacionados con derechos humanos y muertes sino por complicidades con narcotraficantes.
Pero de cualquier forma, es obvio, podría salir a relucir el nombre del general Cervantes Aguirre. Por varias razones, la primera y poco probable dado el carácter de Francisco Quirós Hermosillo, porque se decidiese a hablar.
Otra porque fueron compañeros, coincidieron durante toda su carrera en diversas comisiones militares. Lo que es más que delicado.
Tomás Ángeles Dauahare no es el único incondicional de Cervantes en este Consejo que aparentemente se llevará a cabo a puerta cerrada, pese a ser obligadamente público, el día 28 de este mes. También su suplente está más que ligado a Cervantes, el general Abraham Campos López, que fuese titular de la Séptima Región Militar con sede en Chiapas y que si se le investigase daría mucho que hablar su historia.
Baste señalar, como lo he hecho en muchas ocasiones, su relación de negocios y amistad con el escultor Sanguino que fue el responsable de las fuentes y monumentos que se realizaron en casi todas las ciudades durante el sexenio de José López Portillo. Entre ellas la macroplaza de Monterrey, y que Campos como “interlocutor” con el poder local fue beneficiado con una comisión muy grande, de muchos ceros.
Otro de los que serán jueces, que no debieran ser juez y parte, son los generales Rigoberto Rivera Hernández y Roberto Badillo. Ambos ascendidos por Cervantes Aguirre un poco fuera de tiempo…
Así como Juan Alfredo Oropeza, otro de sus incondicionales.
En realidad, si se quisiera hacer una apretada síntesis de la composición de este Consejo de Guerra se tendría que decir, no más y tampoco menos, que está la gente del general Cervantes Aguirre.
La pregunta es si esto es una garantía para quién… porque no parecería lógico que ahora, después de mandarlo a prisión, su compadre quiera defender a Quirós Hermosillo… Antes al contrario diría algún distraído.
Lo cierto es que lo que debe cambiar, coincidirán muchos jefes militares, es el control absoluto que tiene el mando militar sobre todas las instancias de justicia en esa institución. Todos obedecen ordenes y eso difícilmente puede ser una garantía de imparcialidad.
Pero tal vez no sea la importante.
En los hechos quien puede dormir tranquilo, al menos por lo que se refiere a la comparecencia pública de los generales Acosta Chaparro y Quirós Hermosillo es el general Cervantes Aguirre.
En su día, se vale también hacer memoria, el general Gallardo al ser juzgado acusó gravemente al general Juan Arévalo Gardoqui de haberle dado ordenes inmorales e ilegales. Hoy la justicia militar, en uno de sus juicios más delicados, está en manos de militares que han estado ligados estrechamente al anterior titular de la Sedena, cuya “lealtad” está más que probada.
Pobres de Quirós y Acosta… y eso que apenás empiezan los juicios en su contra…

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