Sonora se Disputa en los Pinos

* El Botin de la Democracia
París, Francia.- Tal parece que Sonora resultó apetecible para el gobierno de la República, para los panistas que admiten tan campantes como cínicos que no tienen “olfato político”, para quienes habitan en las humildes cabañas de Los Pinos.
Pero Sonora, estado de la República Mexicana grande y vasto, rico en todo lo imaginable, donde se han gestado revoluciones, eligió como gobernador al señor Eduardo Bours.
Así de fácil.
Así fue porque está en actas. Porque consta en los documentos firmados por todos los partidos políticos. Porque esa fue la voluntad de los sonorenses.
Y las elecciones se ganan por un voto. Uno solo, sin concesiones a la credibilidad o a las encuestas.
¿Qué sucede en Sonora que no ha sucedido en otras entidades de la federación? Quiero creer que es por la amistad, pero puede ser también por tanto que el candidato perdedor del PAN invirtió en la campaña presidencial pasada. O sea, perdón por lo mal pensada, que es una especie de factura.
La legislación local de Sonora está muy rezagada. Quiero creer que la malicia política de Manlio Fabio Beltrones así la mantuvo, así la tuvo al servicio de su control local. Supongo que fue eficiente en otros tiempos, pero con un Congreso conflictuado, de por sí enfrentado entre sí resulta más que ineficiente, que inoperante sobre todo a los ojos de la opinión pública que sea éste quien decida quien debe ser gobernador.
Lo cierto, lo incuestionable es que hubo elecciones en Sonora para gobernador, que con todos sus asegunes, con la perdida de popularidad que pudo o no haber tenido el candidato priísta antes del domingo seis, hay mayor cantidad de votos a su favor. Y aquí, porque así lo dice la ley, con uno más es suficiente.
¿Qué no tenemos costumbre? Problema ajeno a Sonora. Así viene la realidad y no hay para dónde hacerse. Las elecciones pueden ser muy reñidas pero son eso, y sirven para lo ídem. Que nos quede claro por la salud institucional, ya no se puede intervenir en procesos locales.
La conducta oficial en este sentido merece el mayor rechazo. En política la forma es fondo, por lo que bien haría el primer mandatario en volver a recordar que él no estaba presente. Ni en las elecciones nacionales para diputados ni en las locales para gobernador en Sonora.
Es obvio, también, que el panismo local en Sonora, que no es el mismo que el nacional, es muy fuerte. Que se vive de muchas formas en esa entidad, no de hace pocas semanas a la fecha sino de hace muchos años, un bipartidismo cierto. Y con esa realidad tendrá que gobernar Eduardo Bours, como lo hizo (con grandes aciertos que no se le han reconocido lo suficiente) el actual gobernador priísta Armando López Nogales.
Entrar a una espiral de confrontación por una gubernatura, cuando las otras salieron como pan con mantequilla de suavecitas, no vale la pena. A final de cuentas la responsabilidad del gobierno de Vicente Fox es impulsar, favorecer la expresión democrática de la sociedad. Sea a favor o en contra.
Corresponde a Eduardo Bours buscar formas de diálogo, de conciliación, de suma de contrarios que le permitan la más elemental gobernabilidad para poder tomar posesión. Y luego, obvio, ejercer el poder desde las oficinas de Hermosillo. Eso es un reto mucho más difícil que el de las urnas rellenas y las boletas anuladas y todos esos usos políticos ancestrales que ya deberían haberse convertido en memoria histórica.
No nos merecemos, ni los sonorenses ni los mexicanos, un gobierno de la República que quiera ganar elecciones locales en “negociaciones” o en “concertacesiones”… Menos todavía confabulaciones en ese sentido en la oficina presidencial…

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