Un Ganador se Enfrenta Con… ¿el PAN, los Pinos, el Futurismo o la Ceguera Política Oficial?

* El Pleito del Jefe Diego
Diego Fernández de Cevallos es un extraordinario litigante que suele ganar sus casos. Es, también, un polemista de excelencia que no deja títere sin cabeza. Es, otra vez también, un enemigo muy difícil de vencer al que no se le convence de abandonar ninguna pelea.
Es hombre de agallas, de palabra, de compromisos serios, de lealtades, de principios, de amigos, de lengua muy larga y filosa, de talentos político infinito.
Por lo tanto escogieron mal en Los Pinos. Al menos en la oficina del “vocero” oficial, Rodolfo Elizondo. No hay que responderle al Jefe Diego a no ser que se esté dispuesto a pagar el precio de la confrontación.
Tal vez el error no sea, no solamente, de esa oficina sino de otros espacios de Los Pinos donde, tal parece, no se ha leído la biografía de Diego o se equivoca supinamente el análisis.
Lo cierto es que se han comprado un pleito que no tiene sentido, sobre todo porque su separación de Lino Korrodi, antes de las polémicas declaraciones de éste sobre el dinero negro indispensable para que Vicente Fox llegase a la Presidencia de la República, lo ponían en una posición más solidaria con el primer mandatario. Justamente cuando es indispensable cerrar filas con él.
Diego representa, con mucho, al PAN.
Es decir a un partido político que existió, que tuvo fuerza, que dio batallas, que sigue fiel a una ideología desde años, muchos, antes de que Fox y los que hoy gobiernan con él se atreviesen a soñar con el poder.
Su fuerza, en todos sentidos incluida la parte moral, es muy grande. Es un líder real, no solamente en el ámbito panista, no exclusivamente en el poder legislativo.
¿Quién puede ganar, entonces, con un enfrentamiento con él?
Si Diego dijo que estaba recibiendo “fuego amigo” de Los Pinos fue por algo, fue un mensaje directo. Días antes había recordado lo que siempre fue una verdad pública: No es amigo de Vicente Fox. Como, también es público, no será jamás un subordinado del ahora Presidente.
Insisto en el cuestionamiento: ¿Quién puede beneficiarse de atacar, de confrontar, de establecer un pleito con el Jefe Diego?
Quiero suponer que existe un trasfondo electoral, que estamos muy cerca de conocer quiénes conforman las listas de aspirantes a diputados de todos los partidos, y que las cuotas de poder están en el tapete de las discusiones. Este puede ser un factor serio para analizar con relación a este pleito tan “insano”.
Dice Diego que las señales “están un poco confusas”. Tal vez, conociendo su estilo directo, le estaba dando la oportunidad al primer mandatario de conocer y exculparse, de averiguar, de parar algo que podría haber estado realizándose sin su autorización.
Pero en lugar de tomar esta oportunidad, en lugar de componer los entuertos, una vez más Vicente Fox dejo pasar la oportunidad preciosa de guardar silencio. Porque la respuesta de Elizondo no puede leerse sino como un recado que le envía, primera persona del singular, directamente a Diego.
Dice Fernández de Cevallos en ese su manejo maravilloso de la ironía que con los amigos que tiene el señor Presidente no necesita ninguno más. Alguien tendría que haberle dicho, a Fox, que lo que menos necesita, tanto él como el país, es echarse un “alacrán” a la bolsa, un enemigo tan perfecto, con tanta saña, con tanta capacidad para devolver los golpes, para ganar cualquier batalla como es Diego Fernández Cevallos.
Y quien no quiera creerlo que le pregunte a quienes se han montado al ring con el Jefe…

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