El Gobernador que Insiste en Decir las Cosas

* La Necedad del Murat
José Murat va por la vida hablando como otros contando billetes o como los soldados disparando obuses. Con idéntico regodeo por su hacer, con la misma capacidad destructiva pero al revés. O, se vale también, subversiva justamente en su capacidad de poner lápidas.
Por lo tanto no es bienvenido a todos los sitios. Menos todavía le rinden honores en los centros del poder federal.
Esto no es nuevo para quienes lo conocen de hace más de veinte años, la diferencia es que Murat Casab ahora cobra como gobernador de Oaxaca, donde seguirá ejerciendo el mandato constitucional hasta el último día de los que le corresponden. O sea, lo único nuevo en su hacer es la fuerza de su investidura oficial.
Ese afán de decir, nombrar, calificar que trae implícito -siempre- el deseo de cambiar lo lleva de universidad en universidad, dando conferencias a cual más de apocalípticas igual en el extranjero que en el país pero siempre, como una de sus certidumbres, con la más dura crítica al centralismo de este gobierno. Y también al neoliberalismo que ha dejado, producto dijo de gobiernos priístas y el actual panista a 53 millones de mexicanos en la pobreza absoluta.
Una de ellas, la más reciente, fue en Puebla. Supongo que para el asombro de otro hombre inteligente, buen gobernador, que es Melquíades Morales toda la vida mucho más discreto que el oaxaqueño. Ahí Pepe habló en contra del fracasado Plan Puebla Panamá, con obvio destinatario en la persona de Florencio Salazar, recién nombrado titular de la Reforma Agraria después de ser su responsable.
Con su singular ferocidad infringió a la concurrencia al Congreso de Internacional Derecho que ahí tuvo lugar estos calificativos, devastadores: “Esta podrido”.
Más claro ni el agua. Pero no creo que le guste a sus impulsores.
Sin embargo con esta capacidad tan dada a la diatriba, con sus dardos afilados contra proyectos cien por ciento del Presidente Vicente Fox, no hay manera de que se lo cobren. Supongo que en parte porque le temen y en otra por una capacidad de encanto, como aquella de los “encantadores de serpientes” que siguen existiendo en la India, que hace que todos (Fox en primer lugar) terminen comiendo de su mano.
En su crítica contra este proyecto Murat recordó que el BID ni siquiera ha puesto a disposición los recursos prometidos, que este proyecto carece de “rostro humano” y nunca fue consultado entre los habitantes de la región. Lo que es verdad.
Porque esta es otra de sus características más singulares, a final de cuentas José Murat dice verdades, le moleste a quien sea.
Y a mi me gusta mucho una de ellas, también pronunciada en Puebla, y que es la primera declaración al respecto. Interrogado por los periodistas respecto a si su hijo Alejandro va o no a ser diputado federal plurinominal por el PRI aseguró: “Es su derecho aceptar o no, se trata de una persona que tiene nombre propio y sabe tomar sus propias decisiones”.
Otra vez una verdad inmensa.
Le faltó decir que Alejandro Murat Hinojosa es, lo digo con el convencimiento más profundo, con la convicción más cierta de mi corazón, con la experiencia de treinta años de convivir con el poder político mexicano, un muchacho excepcional. Un ser humano pleno de cualidades dignas de admiración, un profesional que tiene talento de sobra.
También personalmente creo que el sector público, que la carrera política sobre todo en la realidad de nuestro país, quita mucho más que lo que da. Que Alejandro tiene el mundo en sus manos, que su inteligencia suave y cierta tiene las puertas mayores abiertas por mérito propio. Y que, si fuese mi hijo, me pesaría mucho esta decisión de seguir una vocación tan dura, que paga tan mal cuando lo hace. Y no hablo de dinero, no solamente.
Pero como dice José Murat es su decisión.
Podría tener la vida de un júnior, podría dedicarse a la academia, podría poner un negocio y ganar mucho dinero, podría tirarse sobre la alfombra mullida de su cuarto a pensar en el infinito, si por el contrario alguien tan bello por dentro y por fuera, tan pleno en su inmensa juventud como es Alejandro Murat Hinojosa, decide aceptar el ofrecimiento del PRI para ser diputado plurinominal simplemente habrá que respetar su decisión.
Y agradecerla como ciudadano. Porque vendrá a enriquecer la discusión seria en el Congreso, porque inyectará sangre muy fresca en el ejercicio político nacional.
Además, entre sus muchas cualidades, Alejandro es mucho menos lapidario, incisivo, necio en sus críticas que el padre.
También es mucho más guapo…

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