En Chihuahua no se Resignan a Perder Impunidad

* Comienzan los Mensajes de Muerte
Era de esperarse. No son, todos lo sabemos, gente que se quede con los brazos cruzados. Y vaya que lo que han venido a quitarles, arrebatarle con las leyes en las manos, es un imperio de poder. Donde lo que sobra es el dinero, donde vivieron por años cómodamente instalados en la impunidad.
La investigación necia, porque esa es su principal cualidad una necedad bendita que lo hace excepcional como autoridad, de José Luis Santiago Vasconcelos (uno de los hombres más honestos e inteligentes de la administración pública federal) es responsable de que haya terminado una era nefasta en Ciudad Juárez.
O que, por lo menos, esto pueda llegar a suceder. Es decir, del principio del cambio.
La renuncia, tan bienvenida como tardía, de Jesús “Chito” Solís a la procuraduría de justicia de Chihuahua no es sino una de las muchas consecuencias de sus investigaciones, de su decisión valiente para terminar con la peor mafia criminal.
Pero estos, que son muchos, no son inocentes palomitas a las que se les pueda doblegar en automático. De ahí que, durante la sospechosa ausencia del todavía gobernador Patricio Martínez, nos hayan “aventado” a todos, sociedad y autoridad federal, un cadáver.
Una mujer fue asesinada en Ciudad Juárez con el claro objetivo de distraer la atención pública sobre lo verdaderamente importante: Las ordenes de aprehensión, el arraigo, las investigaciones que avanzan contra la gente de “Chito” Solís, los lugartenientes del todavía director de la policía judicial estatal Vicente González.
La aparición de un cadáver, una joven ahorcada y previamente atacada como ha sucedido en ocasiones anteriores, tiene la intención criminal de confundir a la ciudadanía, de poner la mirada crítica de la sociedad en el mismo tema de impunidad que ha acompañado la indignación popular ante las llamadas “Muertas de Juárez”.
Mucho más está sucediendo en Chihuahua.
No es que no sea importante este crimen, o que no deba ser investigado, simplemente que hay que buscar además de todo la autoría intelectual de una mafia que ha recibido golpes mortales, que no serían siquiera imaginables sin la valentía, insisto en esto, el tesón, la voluntad decidida de José Luis Santiago Vasconcelos, Subprocurador federal responsable del combate al crimen organizado.
Ante su presencia, frente a las pruebas, de cara a los hallazgos de nuevas narcofosas, de cadáveres tan incómodos incluso para las propias autoridades federales como es el caso del delegado Héctor García Rodríguez que “descubrió” a un amigo de “infancia” entre las víctimas de los narcotraficantes, los cómplices, incluso sicarios y empleados, de narcotraficantes que cobraban en el aparato de justicia estatal están literalmente muertos de miedo.
Unos han huido, otros han sido detenidos y/o arraigados.
Pero quedan muchos. Esos son los responsables de este asesinato.
Y no solamente de éste, que conste.
Lo cierto es que hay un “rebote”, inmenso, por las acciones de la SIEDO. Y no es para menos, baste referirse como punto de referencia en tiempo, hablando únicamente de lo que ya es público, del decomiso de casi dos toneladas de mariguana de un domicilio en el fraccionamiento Campestre, tan favorecido rutinariamente por los jefes del narco, gracias al hallazgo e identificación de los cadáveres exhumados a finales de enero pasado en esa misma ciudad.
Lo que no dice el boletín oficial de la PGR es que dicha casa pertenece a uno de los hombres, subordinado directo, más cercanos al exprocurador Jesús “Chito” Solís: Héctor Armando Lastra, que fuese también director de Averiguaciones Previas de esa institución y sobre quien existen otros señalamientos penales.
Más claro ni el agua del Caribe Mexicano.
A ver cómo va a seguir negando sus obvias vinculaciones con el narcotráfico, lo que hoy es tan “políticamente conveniente” decir y que hace casi tres años fui la primera en publicar, con un costo muy alto.
De ahí que sea tan importante, como ha dicho el candidato panista Javier Corral, como insisten las organizaciones de familiares de personas muertas o desparecidas en Chihuahua, que el ahora exfuncionario, el señor Solís Silva sea investigado a fondo por las autoridades federales. ¿Cuántas mujeres estarían vivas, cuántas ejecuciones se habrían evitado si no hubiese sido nombrado responsable del aparato de justicia estatal?…
Y, por último, no se vale dejar de señalar la grave irresponsabilidad, intencional obviamente, del gobernador Patricio Martínez al abandonar Chihuahua en estos tiempos de ajuste de cuentas en que muy cercanos colaboradores han comenzado a huir…

Adelante, opina: