¿Jackson o Montiel Será el Elegido?

* ¿Será Melon o Será Sandia?
Arturo Montiel ya sintió pasos en la azotea, o por lo menos su gente que ha comenzado a “filtrar” que habrá mano negra en la elección interna del “Tucom”.
Nada debe sorprender viniendo de Otto Granados, pero el absurdo es inmenso si todos los precandidatos aprobaron, firmaron públicamente su apoyo a la forma en que decidieron democráticamente decidir quién habrá de ser el candidato que se oponga a Roberto Madrazo en la contienda priísta.
Con un método, novedoso y muy espectacular por la participación de varias empresas encuestadoras de prestigio nacional, que se “robaron” de
Alejandro Gertz a través de la llegada al “Tucom” del exgobernador de Zacatecas Genaro Borrego.
Lo cierto es que las encuestas tienen muy emparejados tres nombres: Arturo Montiel, Enrique Jackson y Yarrington. Y que la verdadera decisión estará en manos de los “notables”, yo no fui uno de los elegidos por cierto, que surgieron a partir de las mismas listas entregadas por todos los precandidatos. Ellos tendrán, 700 o más que regresen los cuestionarios que se enviaron a sus domicilios hasta la cifra de 1400, la decisión final.
Que de eso trata un proceso abierto, de que sea la mayor parte de la gente la que decida.
¿Cómo puede esto ser una trampa a favor de Jackson?
Imposible.
Pero ya se comenzó a propagar esta especie.
Y los priístas saldrán perdiendo. No solamente porque se está anticipando un eficiente desprestigio a un movimiento que, justamente, tiene en su fuerza moral el mejor argumento para contraponerse a Roberto Madrazo, sino porque su división terminará por apoyar primero al actual líder del PRI y luego al candidato panista como primer mandatario de este país.
O sea que Otto Granados y compañía a final de cuentas estaría trabajando por el PAN.
Esta es la gran paradoja.
Enrique Jackson entró tarde a la contienda. Aunque toda su vida ha hecho política, ha sido un hombre público ligado a la vida nacional en diversos puestos clave. Cercano al mismo Genaro Borrego cuando fue líder del PRI, después amigo muy querido de Luis Donaldo Colosio, ha sido destacado miembro de ese partido.
No es, no podría serlo desde ningún ángulo, un improvisado en las luchas por el poder. Por eso sabe guardar silencio. Por eso puede “controlar” a personajes tan nefastos en su cercanía como el exgobernador de Oaxaca, Diódoro Carrasca, para nombrar solamente a uno que sería el equivalente del Granados en el equipo del todavía gobernador del Estado de México.
Por su parte Tomás Yarrington consiguió, no obstante la presencia también nefasta del sonorense Eduardo Cayetano García Puebla en su equipo, quitarse de encima la leyenda negra de Tamaulipas y crecer enormidades en popularidad. Es una opción que no debe descuidarse bajo ninguna premisa.
Pero independientemente de los resultados, que conoceremos esta misma semana, lo importante será que haya unidad. Como ellos mismos la han propagado, como se comprometieron públicamente. Y los únicos que pueden no tenerla, que tienen a operadores suicidas y ambiciosos a morir, son Montiel y Jackson.
A ellos corresponde, como hombres de bien, aceptar a quien resulte triunfador. Su apoyo será indispensable para la legitimación de una candidatura democrática que habrá de oponerse a Roberto Madrazo y su gran aparato de poder ya consolidado.
Donde cualquiera tendrá muy pocos oportunidades de ganar.
Pero una cosa es perder contra Madrazo y otra nacer muerto a esta contienda.
Si, además, contra el compromiso ya establecido, el perdedor decide presentarse como precandidato independiente le estará haciendo el caldo gordo a Roberto.
Así que esta semana es vital. Los mexicanos requerimos de políticos profesionales que honren su condición de hombres, con eso es suficiente. Ya bastante daño hicieron Diódoro Carrasco y Otto Granados en su tiempo…

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