Pero de Ahí a Ser Asesino de su Cuñado

* Si de que Tiene Dinero…
Y no es de ahora la posición.
Contra lo que dijeron los jueces, que como sabemos en nuestro país suelen ser incorruptibles e impolutos a priori, muchos analistas políticos proclamamos siempre la inocencia de Raúl Salinas de Gortari.
Al menos en cuanto se refiere a la autoría intelectual de un asesinato.
Simplemente porque fue inculpado por un testigo pagado, por lo que dijo alguien que, además, ya había sido condenado por ese mismo asesinato.
Lo que resulta tan absurdo como inmoral en cualquier esquema legal.
No se puede condenar por asesinato a nadie, absolutamente a ninguna persona, sin pruebas contundentes.
Y eso fue lo que sucedió con Raúl Salinas.
Pero antes, sistema político que sigue vigente, lo encontró culpable de todos los males presentes, pasados y futuros el entonces primer mandatario, Ernesto Zedillo Ponce de León que como hemos comprobado en innumerables ocasiones no recibió lección alguna durante su infancia respecto al significado del vocablo “lealtad”.
Un sistema de justicia al servicio de los poderosos colocó detrás de rejas, en una prisión de extrema seguridad con un régimen que atenta contra los derechos humanos de cualquiera que esté ahí preso por la causa que sea, al hermano de un poderoso en desgracia sexenal. Esa es la única síntesis.
Y los vericuetos legales, el manejo de un muy eficiente grupo de abogados que –precisamente- conocen estos caminos torcidos de la “justicia”, que cobran muchos millones de pesos por sus servicios, consiguió andando el tiempo que quedase en libertad. O que, mediante el pago de una suma millonaria, esté a punto de ello.
El caso de Raúl Salinas tendría que ser ejemplo de todo lo que le puede suceder a cualquier ciudadano mexicano que confronte el poder en turno.
O argentina si es periodista, si escribe, si le cae en la punta de los cabellos a la consorte oficial del todavía muy poderoso aparato de fuerza que habita en Los Pinos.
Como a Raúl le puede ir a la señora Wornat en un descuido.
Porque contra lo que dice en su columna de este domingo Juan Bustillos los periodistas no solamente necesitamos del apoyo de abogados civilistas sino que estamos urgidos de intervención de los penalistas. Nada ha establecido que la periodista argentina no deba ir a la cárcel si el capricho de las faldas de la pareja presidencial demócrata así lo decide.
Con el apoyo, claro, de jueces que estén dispuestos a interpretar la ley como convenga a quienes convenga.
Que fue, para regresar al tema, lo que sucedió con Raúl Salinas.
Sin justificación moral posible. Simplemente por lo aberrante, grotesco en grande, de todo el tema. Desde aquel esqueleto “sembrado” que deberá avergonzar siempre a sus protagonistas.
Y en esta condena no contra Raúl Salinas sino contra un ciudadano equis, el papel de los medios de comunicación deberá, también, ser analizado con dureza. Porque lo que hubo, apoyado en sentimientos populares en esos tiempos, fue un linchamiento mediático inmoral. Simplemente porque era el “hermano incómodo”, un hombre que supo lucrar con exceso del poder presidencial que estuvo en manos familiares.
Lo que seguramente estarán haciendo otros en este mismo sexenio tan moral, prudente e impoluto como nos consta.
Digo, nos consta que es muy moral…
Había una necesidad enferma de golpear a la persona, a la familia, al nombre del expresidente Salinas de Gortari. Que debemos suponer, porque esta es la realidad de todos conocida, volverá a existir si Andrés Manuel López Obrador llega a convertirse en Presidente de la República. Había odio en sectores sociales que se sintieron defraudados o se imaginaron engañados por la abundancia salinista. Que fue acrecentado por los medios de comunicación.
Y en medio de esto se dio la condena contra el apellido, en la persona de Raúl. Lo que no quiere decir que no haya hecho negocios, que no tenga millones de pesos, que no haya sacado pasaportes falsos, que no tenga otras cuentas pendientes con la sociedad. Pero no asesino, no por testigos pagados con dinero público.
Este es uno de esos ejemplos que deberían ser estudiados en la escuela para que no sucedan en el país…

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