Todo Contra la Institucion

* Caceria de Generales en la Sedena
La foto apareció en primera página de los principales diarios de provincia.
Si esa, la del desprestigio, había sido la intencionalidad habría que recordarle al actual titular de la Sedena que aventar miasma a un ventilador tiene, forzosamente, que salpicar a muchos.
Y que para eso no hay paraguas que sirva, menos el temporal mando de cuatro estrellas que detenta Vega García.
Porque lo que se hizo en la semana fue, no hay otra opción, consecuencia directa del enojo mostrado hace varias semanas en el noticiero de Joaquín López Dóriga cuando se habló públicamente de una división en el interior de las fuerzas armadas, presuntamente relacionada con el tema de López Obrador. Cuando, la lectura obligada entre líneas, se cuestionaba abiertamente el control extremo que tiene institucionalmente el jefe supremo de estas.
Es decir, cuando la interpretación que se adelantó a darle al asunto sacado por el senador Roque Villanueva fue que se estaba criticando a su persona.
Y a partir de entonces para algunos medios como La Jornada, que en esto no hay casualidades, se habría desatado una “cacería de brujas” ordenada por su misma oficina.
Hasta ahí todo era un tema muy desagradable para los jefes militares que no están hechos para el chisme público, menos todavía para sentirse amenazados por algo que escapa totalmente a su control como es un manejo mediático entre civiles.
Insisto era “muy desagradable” pero hasta ahí.
Sin embargo esto cambio cuando el jueves pasado una “filtración” al diario La Jornada provocó que las fotografías y los nombres de los dos extitulares de la Defensa estuvieran en primera página de los periódicos de provincia como presuntos responsables de crímenes.
Y es que dichos medios nutren su información cotidiana de la agencia noticiosa del diario mencionado.
De donde al traducirse una información, una de muchas, basada en supuestas fuentes no identificadas, en lo que había sido una constante en las notas del reportero, se convirtió en un anuncio espectacular: La procuraduría militar investiga a los generales Antonio Riviello Bazán y Enrique Cervantes Aguirre, junto con el exprocurador militar y también general Mario Fromow por crímenes en la guerra sucia.

NO PODIA SER MÁS FUERTE LA INFORMACION

Al día siguiente esta publicación, que en el ámbito de la Ciudad de México debe haberse quedado en una lectura más de quienes compran La Jornada, algo que no despertaba mayores inquietudes, no fue desmentida oficialmente.
Por lo que ahora quienes quieren saberlo, principalmente los militares, los mismos aludidos, están ciertos de que la mano muy poderosa del general Ricardo Gerardo Vega está sobre de ellos.
Y la interpretación siguiente no es tan simple para los civiles.
Porque más allá de un aviso, del intencional desprestigio de los generales ahí citados, hay todo un andamiaje de interrelaciones castrenses, de mandos morales que se imbrican con el mando oficial, de influencias inobjetables y otras muy manoseadas pero igual de intocables.
Lo cierto, antes que cualquier otra cosa, es que se está dañando el prestigio de la institución militar. Pero ahora desde dentro y sin ningún beneficio, sin ninguna circunstancia que lo justifique siquiera.
Porque legislar en los medios, linchar a jefes militares ante la opinión pública sin el inmediato y consecuente juicio penal no tiene sentido alguno. Acarrea todos los males y ningún bien.
En un tiempo en que, además, no están presentes presiones civiles para relacionar estos apellidos, Fromow, Cervantes, Riviello, con la guerra sucia.
No está detrás, para que nos entendamos bien, el fiscal especial Ignacio Carrillo que no tiene ningún temor de expresar públicamente lo que piensa como ya ha quedado demostrado.

SI SE HUBIESE QUERIDO PERSEGUIR LEGALMENTE AL GENERAL CERVANTES AGUIRRE

Lo más interesante de esta información, para los ojos enterados del mundo militar, es que si se hubiese querido implementar alguna acción legal contra el general Enrique Cervantes Aguirre hubiese sido suficiente con revisar a la constructora “Comalcalco”, a todas las constructoras que participaron en la obra militar durante su sexenio, donde han sido mencionados ahijados e hijos profusamente.
Y si quisiéramos irnos todavía más a fondo ahí están los muchos, documentados, señalamientos del general Jesús Gutiérrez Rebollo en su contra. Tela de donde cortar sobra si alguien hubiese querido buscar debajo de las alfombras o en lo que ha sido voz popular.
Pero la influencia del general Cervantes Aguirre ha sido inmensa durante estos años. Baste revisar la nómina de los mandos militares. O ir más lejos todavía con la presencia del general Tomás Ángeles Dahuajare como candidato fuerte para convertirse en el próximo Secretario de la Defensa Nacional, que le debe todo. Bueno, todo menos este “problemita” que trae sobre el dinero que según la comisión correspondiente del Congreso no le aparece.
Lo que supongo, como muchos militares piensan, que no será obstáculo para llegar al escritorio de su patrocinador Vega García, sobre todo si el próximo Presidente de la República es Andrés Manuel López Obrador con quien ya se ha reunido.
¿Se le está moviendo el tapete a Cervantes Aguirre? De muchas maneras la salida primero del general Rafael Macedo de la Concha de la PGR, y luego la del general Luis Roberto Gutiérrez como titular de Seguridad Pública en Tamaulipas podría leerse como una perdida de su poder. Pero de ahí a que vaya a ir a la cárcel por “matar” inocentes hay una distancia inmensa.
Los sinsentidos de esto no quedan ahí. Porque meter el nombre del general Antonio Riviello Bazán, que ha sido un ejemplo de prudencia, de institucionalidad con el actual mando de la Sedena, es todavía más absurdo. No puede interpretarse sino como un golpe directo contra él.
Porque, tan simple, él sí no estuvo presente en estos tiempos en ningún mando militar.
¿Qué sentido tiene en estos tiempos poner en el banquillo de los acusados a un jefe militar que ha sido impecable en su conducta, en su decisivo apoyo al mismo Vega García?
¿Qué puede estar pasando dentro del Ejército que le otorgue sentido a esto? Porque siquiera imaginar que es una cuestión de carácter, algo visceral, me parece de una inmoralidad inmensa. Pero sobre todo de una gravedad extrema.

CERVANTES Y FROMOW EN GUERRERO

A diferencia de los generales Fromow, que era agente del ministerio público militar, y Cervantes Aguirre que estuvieron en Guerrero en los mismas fechas por las que ha sido señalado el general Francisco Quiros Hermosillo, compadre del extitular de la Sedena, el general Riviello Bazán no estuvo nunca en su carrera militar en escenarios de la mal llamada “guerra sucia”.
¿Qué sigue?
Por lo pronto descontento. Mucho y mal manejado porque los jefes militares ni siquiera tienen práctica para digerir estos complejos manejos de medios de comunicación y menos, mucho menos todavía, están “hechos” a encontrarse los rostros de quienes fueron sus jefes presuntamente acusados de crímenes que no pueden estar sustentados, incluso en el poco probable caso de que existiesen alguna participación de estos, sino en el cumplimiento de ordenes.
Este es el mensaje.
Que el actual mando del general Vega García está actuando contra sus antecesores inmediatos por hechos que, en el peor de los casos y de existir algún elemento, solamente pudieron darse por el cumplimiento de órdenes superiores.
Hacía dentro esto lesiona mucho más que cualquier otra circunstancia los principios de disciplina. Porque si eso le hacen, años después, a quienes tienen cuatro estrellas y un águila en su guerrera, qué no podrían hacerles a ellos en el plazo más cercano tienen que pensar. Y no hay manera, no humana, de que estas certidumbres provocadas por los linchamientos en los medios de comunicación, no interfieran con la cadena de mando militar que es sustento esencial en cualquier ejército.

LA SEÑORA OLGA WORNAT

Cambiando de tema, bien haría la señora Olga Wornat en buscar abogados con experiencia en el tema del daño moral, pero sobre todo en revisar los expedientes de las acusaciones por este mismo tema que me hiciera Sasha Montenegro, y por las que Impacto tuvo que pagar mucho dinero. El precedente jurídico que ahí se estableció opera definitivamente en su contra, mucho más por la coincidencia del matrimonio con el poder de quien la demanda.
Ella podrá tener toda la razón, contar con fuentes confiables, incluso demostrar que lo publicado es verdad, y de cualquier forma el juez correspondiente podrá hallarla culpable de haberle causado un “daño moral” a la señora Marta que puede cuantificarse en millones de millones de pesos. Que tendrá que pagar vendiendo incluso sus bienes, como me sucedió con mi casa.
No se lo deseo pero debería verse en mi espejo. Enfrentarse con el poder de las sábanas blancas presidenciales tiene un costo muy alto, de acuerdo a las leyes mexicanas vigentes…

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