La Necedad de Macedo

* El Error Fue Obedecer las Estupideces de su Jefe
Lo fácil hubiese sido cuidar su propia espalda.
Decir que no era conveniente, esconderse detrás de cualquier cantidad de razones, pero justamente lo que perdió a Rafael Macedo en un mundo sin respeto para los seres humanos fue su capacidad de obedecer.
Para eso fue formado. Para primero obedecer y luego mandar.
Eso fue lo que hizo. Con lealtad, con disciplina.
Tal vez por su gran capacidad de subordinación leal lo eligió Vicente Fox.
Las ordenes no se discuten aprendió muy joven.
Lo malo fue que decidió obedecer a un hombre que no tiene palabra, que ha demostrado de cara a millones de mexicanos que se le olvidan sus compromisos, que una encuesta le vale más que cualquier promesa. No de ahora sino de todos estos años al frente del gobierno. ¿Por qué el general no midió esta locura que todo arrastra?
Vicente Fox es un hombre de vaivenes muy peligrosos para la salud institucional del país y la gobernabilidad. Y si Rafael Macedo alcanzó un día a ver que no era confiable, que no tiene la mínima solidez, la capacidad de congruencia requerida para ejercer el poder, no hizo nada. Porque no le correspondía hacerlo según su formación.
El error de Macedo fue obedecer las estupideces inmensas de su jefe. Punto.
Y lo hizo con esa vocación castrense de entrega total hasta que lo que le pidieron era imposible de conceder, significaba destruir el único arropamiento de su conducta tan cuestionada por millones de mexicanos: La Ley.
Por eso envió su renuncia. Porque una vez más le pidieron obediencia pero ahora contra la ley. Y ya no tenía margen, ya no tenía mayor espacio disponible que el NO. A final de cuentas optó, como los hombres tienen que hacerlo algún día, por su propio espejo. Por el respeto a sí mismo.
El pecado inconmensurable de Macedo fue decirle que NO a la locura de un hombre que todos han manipulado en estos años. Dijo que No a lo de Andrés Manuel pero también a otros pendientes que en la Casa Presidencial tienen urgencia de resolver fuera de las leyes…
Macedo renunció con la dignidad inmensa, privilegio de la inteligencia, de quien se asume libre por primera vez. Para él es el primero de muchos renacimientos, para Vicente Fox señal del desgarrador, ignominioso futuro que le espera a la vuelta de la esquina. De lo que será una soledad sin fin. Otros tendrán que ir a la cárcel, el destino ya está escrito. Rafael Macedo eligió ser dueño de su futuro, vivir en singular por primera vez. Bien por él, malo por la patria que cada día es menos esa casa común que soñaron algunos …

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