El Pais al Reves…

* El Mundo del “deber Ser” Según Vega Memije
Una de las expresiones claves para medio intentar entender lo que está sucediendo en México la pronunció, supongo que sin percatarse, el subprocurador Vega Memije al afirmar que existe un mundo del “deber ser” donde el “Señor López”, o el todavía jefe de gobierno de la Ciudad, o el precandidato presidencial, o el desaforado político tabasqueño, como se prefiera llamarlo, no debería regresar a sus oficinas.
Y ahí sí que vemos la impotencia, la incapacidad legal de las instituciones para hacer lo que se suponen deben hacer. Para estructurar caminos donde las leyes sean las que manden.
Hay un mundo del “deber ser” y otro del “poder ser” estamos enterados gracias a la división que hace el Subprocurador que ha manejado el expediente de López Obrador y que en la Cámara de Diputados consiguió convencer a decenas de legisladores sobre sus “razones”.
Ahora solo es cuestión de cambiarnos a vivir en éste. O regocijarnos en el otro…
Supongo que en ese país del “deber ser” todo le estaría saliendo de maravilla al Presidente Fox y las conferencias mañaneras de Rubén Aguilar serían las que dictan la agenda política, las encuestas dirían que cada día López Obrador va bajando en popularidad y, sobre todo, desaparecería lo que miles, muchos miles de mexicanos expresaron en el zócalo de la Ciudad de México el domingo junto con Andrés Manuel.
Pero como vivimos en el país de lo real, de lo que se puede hacer, cada día es menor el margen para las instituciones, para los protagonistas, para una realidad política que el poder presidencial se ha negado a aceptar desde el inicio de todo este lío.
¿Ahora cómo le cumplimos con la ley? Ellos autoridad y nosotros ciudadanos.
Porque si nos salen con que todos los culpables estarán en las calles impunemente, algo tiene que estar podrido.
Pero como tampoco depende de la autoridad, ya lo vimos en el caso de Nahum Acosta, de tantos defraudadores de cuello blanco, de tantos empresarios vinculados con el narcotráfico, de tantos “Amigos de Fox”, hasta de los favorecidos por el Infonavit en sus contratos, nos tendremos que conformar con pensar que en ese mundo del deber ser el resultado tendría que ser distinto.
O sea que cualquiera puede establecer relaciones con narcotraficantes, recibir dinero de estos, y demandar por millones de dólares a quienes sometieron su caso al criterio de un juez que lo dejo en libertad.
Todo el poder para los jueces que ya sabemos, en el país de nunca jamás y el deber ser, son un modelo de ética, honestidad, incorruptibilidad y moral cristiana más lo que se acumule esta semana. Los corruptos siempre serán otros. ¿Hubo o no una falta legal por parte de López Obrador? Este es el tema vital, porque si lo que cada uno, cada protagonista público decide cuidar es su propia piel, los demás estamos fritos a perpetuidad.
Será también la visión cosmogónica de otro juez la que decida el paso siguiente si, como debería ser conforme a las leyes, se vuelve a presentar el expediente de López Obrador con la solicitud correspondiente.
Porque tampoco nos pueden salir, después de tantos discursos, con excepciones ante la ley. ¿Cómo justificaría la PGR no insistir ante la autoridad?
Vega Memije habla de un país del deber ser donde, dice textualmente, Andrés Manuel López Obrador no debería presentarse a sus oficinas. Ya lo hizo. ¿Qué sigue? Porque millones de mexicanos podemos sentirnos abiertamente agraviados con este criterio de lo que un ciudadano debería hacer o no. ¿Existen leyes o no? ¿Estas prohíben o no que López Obrador se ostente como jefe de gobierno? ¿Puede ir o no a una oficina, asumir o no funciones a medias o totales?
Porque este es el otro tema para quienes viven en la Ciudad de México, la incongruencia inmensa de ser gobernados por quien en cualquier momento puede ser detenido y llevado a la cárcel. Por un señor que según sus propios abogados no tiene capacidad jurídica para firmar sus acuerdos. O sea que va a hacer como que gobierna en un mundo del poder ser… como la puntita nada más. Con sus conferencias matutinas, supongo que cobrando su sueldo, con Nico a su servicio pagado por nuestros impuestos, entre otros asegunes.
El enredo político crece cada día. Lo grave es que la decisión del juez duodécimo, que no conoció el fondo del asunto además, vino confundir, a enrarecer lo que ya estaba profundamente descompuesto. Todo indica que ante esto sigue una salida política, con el “lero, lero” y los cuernitos que les pintaran los perredistas a los panistas del gobierno foxista, con todos los precios de infinito desgaste para las instituciones.
Falta saber si ésta, la solución va a darse en el esquema del “deber ser” o del “poder ser”. Y, sobre todo, falta saber dónde vamos a perder más millones de mexicanos… ¿Y las leyes? Parece que se las pasaron por el arco del deber ser…

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