La Revolucion del Norte

* Moreira en el 2012
Un socialista que ganó por el PRI.
Un priísta que les ganó a los priístas la candidatura.
Uno que parece perredista pero hace ganar al PRI y rabiar al PAN.
Un maestro que llegó con sus lápices bajo el brazo y su cartilla llena de estrellitas de buena conducta.
Un papá que llora abrazando a sus hijos más desprotegidos.
Un tecnócrata que disfraza su voluntad de constructor entregando ambulancias.
Un católico que abre la puerta a las bodas de homosexuales.
Un hombre sin dinero ni ambición que recibe de los ricos panistas a manos llenas, para la que les pida.
Un pedigüeño que neciamente insiste en recoger dinero para sus pobres que son menos pobres que nunca.
Un hijo que pide perdón a su madre en la televisión por insultos de otros candidatos.
Un padre que abraza a sus hijos después de su divorcio.
Un hombre que grita, a ocho columnas, que lo mejor que le ha pasado es estar enamorado, hasta las chanclas habría que añadir.
Un cardenista que paga anuncios de felicitación para el “comandante” Ortega en los diarios de Nicaragua.
Un hombre de casa que come diario en su oficina, gorditas y chiles rellenos para más lujo.
Un bailarín que se lleva de a cuartos con Celso Piña y con los reyes de la samba norteña.
Un gobernador que no tiene escoltas ni protocolo a su alrededor.
Un provinciano que repite a menudo “respetuosamente”.
Un echador de discursos que explica y explica y explica con gráficas y demás.
Un cumplidor que ha conseguido más de 23 mil nuevos empleos en un año.
Un hombre joven que seduce a las chavas y le manda recados amorosos a su novia.
Un hermano al que llaman, el mayor y los menores, el “Profe” como si fuese el único en serlo.
Un hijo huérfano que ha cobijado, de su mano y con la fuerza del gobierno, a los huérfanos de las minas.
Un chavo medio informal que un día recibió una llamada de Fidel Castro porque lo vio en la tele junto a las familias de los mineros.
Un gobernador que se bajo el sueldo antes que Calderón.
Un amigo de Elba Esther Gordillo que tiene a su hermano como líder del sindicato pero no les hace caso cuando le dan línea política.
Un gobernador que no se junta con sus pares más que para ver cómo conseguir dinero oficial.
Uno de Coahuila que recibe invitaciones para todo el mundo y viaja sin acompañantes.
Un político que no suele leer la prensa nacional ni achicarse con la crítica.
Un norteño enterado de lo que hacen todos sus subordinados, sin tolerancia para la prepotencia y la corrupción.
Un simpático que improvisa chistes y apodos desde el micrófono oficial.
Uno que se ve mejor sin saco y corbata.
Un provinciano que con su voz suave se puso a las patadas con los de la federación para proteger a los mineros ya muertos.
Uno que escandalizó a los conservadores yendo a la Habana a visitar a Castro cada que le urge al comandante dictarle su testamento político-mexicano.
Uno a quien los conservadores le venden-regalan perdiendo toda ganancia el cemento, acero, lo que sea para sus obras públicas.
Un amigo de unos obispos a quienes otros obispos le sacan la lengua.
Un hombre de lealtades y generosidades que mira de frente.
Uno en quien se puede confiar.
Uno que a quien le prenden veladoras en las casas más humildes.
Uno que se llama Humberto Moreira, que trabaja como gobernador de Coahuila y estará, definitivo, en cualquier contabilidad del futuro… www.isabelarvide.com

P.D. Celebremos la esperanza del cambio, de lo nuevo, de lo que puede regenerarse a sí mismo cada ciclo… Felicidades y nos veremos el martes nueve de enero del cabalístico 2007.

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