¿Qué Papel Juegan los Militares?

* El Triste Ridiculo de Fox
Tal vez sea la imagen que mejor defina este sexenio, la cara de preocupación y hartazgo de los titulares de las fuerzas armadas al lado de un mandatario francamente enfermo, deteriorado, apabullado.
Si alguna vez Vicente Fox logró transmitir vulnerabilidad, dar una imagen de estar rebasado fue en el último acto militar de su sexenio.
Justamente después de haber hecho el mayor ridículo frente a las cámaras de televisión que, cruelmente, reflejaban su pésimo estado de ánimo al regreso del Congreso la noche del primero de diciembre.
Ahí, al leer frente a los reflectores silentes de su oficina, dentro de la cabañita que ha sido su perdición este sexenio, Fox se vio tan pequeño como debe ser.
Por eso, horas, días después habría que darle la razón mayor al “Vocero Presidencial”, Rubén Aguilar, quien declaró ufano que fue el mismo Presidente Fox quien destruyó el presidencialismo.
Y para muchos también la esencial dignidad de la investidura. De lo que significa esa Banda Presidencial.
La forma que es fondo lo ha rebasado siempre durante este sexenio, pero nunca lo hizo de la forma lapidaria del viernes primero de septiembre en que Fox cosechó las tempestades que sembró, en que se vio incapaz de realizar el acto triunfal, final, esencial epilogo de su gobierno. Fox se irá, quedó establecido así en las imágenes de ese Congreso sitiado, de ese miedo inmenso en su rostro, como el más incapaz de los mandatarios.
Lo que solamente puede traducirse como eso: No tener capacidad para el poder, para gobernar, para el liderazgo.
No importa cuanta generosidad quiera seguir teniendo la gente al juzgarlo, al hacer un aparte de su hacer con su personalidad, lo que se le otorgue como calificación no es sino la certificación de que los “tontos”, los muy tontos se ganan el perdón popular precisamente por su torpeza.
Lo grave, lo importante para cualquier análisis, es lo que se está jugando en la calle. Lo que la protesta de miles de seguidores de López Obrador significa ante los ojos propios y extranjeros.
¿De qué manera pretende Felipe Calderón, ya presidente electo por el veredicto del Tribunal Electoral, tomar posesión de cara a este inmenso descontento? ¿De qué manera, otra vez la forma que es fondo, demostrará que podrá gobernar a partir de la ceremonia formal de transmisión de poder?
Estas son, entre cientos, algunas de las preguntas que están presentes en cada acto protocolario. Y no podrían apartarse del evento cumbre militar, de la ceremonia de fin de cursos militares que tiene el último discurso formal del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Que fue, nada debe llamarnos la atención en este profundo desaseo institucional, eminentemente político. Junto a una expresión masticada e indigestada de Fox que pretende utilizar a la palabra “democracia” como valor de cambio a priori. Y que nos “atestó” su certidumbre de que los militares mexicanos, bajo sus ordenes constitucionales, habrán de defender esta “democracia” tan inasible.
El general Clemente Ricardo Vega García habló de un desfile militar que habrá de pasar por las calles que están ocupadas con las protestas populares que encabeza Andrés Manuel.
Y dio el mapa, el recorrido exacto que habrá de darse este 16 de septiembre.
Algunos entendieron que antes, forzosamente, habría que quitar por la fuerza pública o la negociación a estos ciudadanos que han ejercido su derecho a estar en desacuerdo con la llegada de Calderón al poder.
Entonces, siguiente interrogante, habrá sido un aviso o una amenaza la de Vega… o simplemente una manera torpe de utilizar los tiempos gramaticales en un contexto político muy complicado y todavía más confuso.
Porque le tendrán que hacer de alguna forma. Sobre todo cuando la respuesta inmediata del PRD fue que ellos “llegaron primero”.
Y para que no quedase duda de la decisión de utilizar la fuerza militar como grupo de choque, lo que precisamente se negó en estos discursos oficiales en el Colegio Militar, este martes 5 de septiembre la televisión comercial tuvo a bien mostrar el patio de la Secretaría de Marina donde habían bajado varios helicópteros con tropa de la Secretaría de Seguridad Pública Federal.
Con estos militares, que están en el activo como tales, que no son otra cosa que soldados disfrazados con nuevos uniformes, que se hacen llamar policía federal preventiva y que estaban publica y ostentosamente a la espera de intervenir ante los seguidores de Andrés Manuel reunidos frente a la sede del TRIFE.
¿Serán utilizados para retirar a los manifestantes? O, todavía más grave según muchos observadores, tendrá que negociar políticamente el mismo titular de la Defensa Nacional el paso de sus soldados y tanquetas con López Obrador…
Lo cierto es que los epitafios solamente son entendidos muchos años después de haber sido escritos sobre las tumbas correspondientes… Y lo que tenemos ahora es el más triste final de un individuo que no supo entender el ABC del poder mientras su familia se enriquecía inmoralmente…

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