Todo Apunta que el Crimen del Coronel Flores Fue de su Autoria

* Tratan de Otorgar Impunidad a los Zetas en Quintana Roo
Cancún, Quintana Roo.- En este destino turístico hubo una ejecución el pasado lunes por la noche.
La confusión informativa, las declaraciones e intentos de manipular los hechos por parte del mismo presidente municipal, Francisco Alor, que fuese –además- interpelado duramente por su hijo han causado una alarma extrema. No solamente por la violencia sino porque se advierte una intención de permitir a “Los Zetas” actuar con total impunidad. Otro tanto se puede decir de las declaraciones, apuradas y contradictorias, del delegado de la PGR, Pedro Ramírez Violante que incluso se atreve a negar que las armas usadas, fusiles R-15, sean propias de estos sicarios.
Esto es, también, lo que se concluye de la liberación, por falta de elementos probatorios, de tres detenidos por haber sido cómplices de estos criminales al ponerle placas a la camioneta utilizada por los asesinos.
Las placas de la camioneta llevaron a tres hombres incrustados en la cadena criminal al servicio de los Zetas. Uno de ellos arreglaba placas y documentos a sus automóviles en las oficinas del gobierno estatal. Otro venía de servirles en “The One”, el giro negro de la zona hotelera de Cancún que goza de protección inexplicablemente, donde se le presentaron abiertamente el año pasado como “Zetas”.
Swal Jesús Perruquilla trabajó precisamente en la “seguridad” de este “taibol” donde suelen bailar extranjeras sin papeles, declaró la misma tarde del martes, antes de que el coronel Wilfrido Flores Saucedo recibiese sepultura, que se trata de un grupo de hombres jóvenes, bien rasurados, olorosos a lociones finas, que gustan de la cocaína y de las mujeres bellas.
A partir de ahí se estableció una relación que sirvió para “emplacar” la camioneta blanca utilizada para el asesinato del coronel, con el nombre ficticio de una mujer que vive en Puerto Juárez.
O tal vez no tan ficticio porque en esa zona conurbada con Cancún “Los Zetas” han hecho grandes esfuerzos por controlar la venta de droga al menudeo y establecer su mando. Justamente muy cerca de la zona habitacional militar, de la playa privada que tienen cercada.
Estas acciones de Los Zetas consisten, básicamente, en matar a quienes se oponen a sus órdenes.
De esto hay testimonios legales en la declaración del “Kaibil” guatemalteco que fue detenido en la balacera de noviembre pasado en Chetumal, cuando habían “levantado” al comerciante de la zona libre apodado “El Español” y fueron confrontados por la policía estatal. De donde también se arraigó al comandante de la AFI en esa población Luis Raúl Carrasco Bustillos, qué quién sabe si haya podido explicar lo de la camioneta Patfinder-Nissan color gris oscuro que le regalaron Los Zetas.
Bajo el nombre ficticio de William Mendoza González, bajo el que tenía un acta y un pasaportes mexicanos, el “Kaibil” Pablo Sun Tuil aseguró ante el ministerio público federal: “El 52, el “Canicón” y Leo, sin recordar si alguien más participó, sobre la avenida Puerto Juárez, en Cancún, levantaron a una señora y a un sujeto, al parecer vecinos de “El Majahual”… porque la mujer monopolizaba el tráfico de cocaína en “El Majahual”, una vez hecho lo anterior la mujer y hombre fueron llevados a la casa donde habitaba el Chamoy en Cancún donde Lugo de interrogarlos los privaron de la vida y los llevaron a un cenote, al cual arrojaron los cuerpos… posteriormente, por el mes de septiembre de 2005, sin recordar la fecha exacta, el Chamoy acudió a visitarlos, platicándoles que el día anterior habían “levantado” a una mujer y a un sujeto del sexo masculino por dedicarse a la venta de cocaína sin su permiso, Lugo de matarlos, también los arrojaron a un cenote que se localiza…”
O sea que los levantones y los asesinatos por el rumbo de Puerto Juárez no son nuevos para los Zetas quienes, según este mismo testimonio del exmilitar guatemalteco ya preso, habrían llegado a Cancún en septiembre del 2004: “Una vez en esa ciudad, el Chamoy se entrevistó con el 50, alías “Talivan”, quien junto con su hermano el 52, aliás el “Talivancillo”, La Canica, el Packman y la Avispa habían llegado a Cancún desde septiembre del 2004 con el fin de controlar la plaza de Cancún, para lo cual estaban en pláticas con la Ley. Es decir con los diferentes cuerpos de policía del lugar… los elementos de la Agencia Federal de Investigación no querían trabajar con él, ya que estaban arreglados con la contra, al parecer con gente del Mayo Zambada”
Esto fue, no hay casualidades, antes del asesinato de los agentes de la AFI que llevaron a la detención del personal de la delegación de la PGR en Cancún, y la llegada del Yanqui Noé Bustamante que pondría el poder en manos de Los Zetas… No olvidemos la realidad tan inmediata.
El testimonio del detenido con relación al asesinato del coronel Flores lleva, definitivo, al centro de diversión “The One” intocable para todas las autoridades locales y federales por mucho tiempo. También a una camioneta marca Lincoln, color roja, placas legales, que fue abandonada cuando el asesinato de los AFIs a dos cuadras de distancia de donde encontraron la camioneta Dodge Ram blanca.
Insisto, en esto nada es producto del azar. Por alguna razón a los señores criminales les gustan las calles del fraccionamiento Porto Bello. Se sienten tan a gusto ahí que tuvieron tiempo para utilizar un líquido y algodones para limpiar de huellas dicho vehículo.
Extraño comportamiento que solamente puede explicarse porque hubiese un control oficial de dichas huellas, sea porque estuvieron en el Ejército o porque están, todavía, en la policía municipal de Cancún. No es rutinario en estas ejecuciones.
Por eso la discusión sobre la si las líneas de investigación deben dirigirse hacía los policías municipales que se vieron afectados por el trabajo del coronel Flores o “Los Zetas” es inexistente, todo confluye a los mismo. Unos tienen placa y otros no pero comparten la misma profesión criminal. Lo que parecen ignorar deliberadamente tanto la autoridad municipal como el delegado de la PGR.
¿Por qué mataron a Flores? Obviamente por lo que sabía, por lo que descubrió, que no es nada nuevo, que es lo mismo que se ha venido publicando en Por Esto, que se ha dicho en tantos foros. Por lo que sabía y por lo que podía hacerse en otras oficinas con estas informaciones.
No olvidemos que Flores era, fue toda su vida, militar. Y que sus relaciones con los responsables de inteligencia militar no eran un secreto. Eso es lo que lo convirtió en un peligro para las redes de complicidad criminal existentes, no todo esta podrido, ni en el país, ni en las instituciones ni en Quintana Roo. Señal de esto es que se tuvo la voluntad para encontrar y detener de inmediato a los cómplices de Los Zetas, a quien los conoció como unos jóvenes muy educados, bien vestidos, mejor rasurados que asistían frecuentemente a “The One” y se identificaron con él como “Los Zetas”… a partir de ahí corresponde a la autoridad federal actuar…

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