¿Estamos en Manos de los “maras Salvatruchas”?

* La Inmoralidad de los Decapitados
Frente a los decapitados habría, obligadamente, que responder con toda la fuerza del Estado Mexicano.
Porque lo que buscan, muy eficientemente, los criminales es asustar. Y lo que tiene que demostrar la autoridad es, justo, que no se asustan.
De otra manera la sociedad estará en manos del crimen organizado y la violencia será rutina.
Es decir, estaremos peor que Colombia en su peor momento.
No podemos permitir esta nueva “mexicanización” de la ilegalidad. No puede irrumpir con esta impunidad en nuestra cotidianidad.
Los hechos violentos de Baja California, donde al decir de los protagonistas hubo una “caravana de la muerte” que operó libremente por varias horas, tienen que ser la llamada de atención más fuerte para la autoridad, tanto federal como estatal y municipal.
Lo que buscan los criminales es asustar, dramáticamente, a todos. Lo de cortar las cabezas de sus víctimas tiene un efecto real, aterra a cualquiera.
Se habla incluso de que ante las llamadas de auxilio de los compañeros de los policías levantados, secuestrados en Rosarito, Baja California, intervinieron las frecuencias oficiales del radio para advertir que también a ellos los sacrificarían. Y con ello se habría inhibido la presencia de la fuerza pública en tiempo y hora correctas.
Es decir, se pudo haber salvado a las víctimas. Pero no fue así por el miedo.
Si bien no están suficientemente explicados los motivos, oficiales y no, de la presencia de los muertos donde estaba una “caravana”, más de veinte camionetas, de criminales disfrazados como agentes federales, no debe ser pretexto para no investigar. Al menos dos de los decapitados atendieron a una orden superior, estaban uniformados y en horas de trabajo. Los muertos son ciudadanos mexicanos y no pueden ser juzgados, no pueden ser sino víctimas.
Sorprende la gran falta de solidaridad hacía la situación de “autoridad”, de policía, de los muertos. Que tendría que ser motivo para una mayor indignación social.
El procurador general de la República, Daniel Cabeza de Vaca, y el subprocurador de la SIEDO, José Luis Santiago Vasconcelos, han abierto las puertas con sus declaraciones a que sean “Maras Salvatruchas” o “Kaibiles” los sicarios que realizaron este operativo.
Lo que es doblemente preocupante.
Ya la aparición en Tabasco de la víctima de un secuestro en Chiapas, aparentemente un ganadero, con el rostro “vendado” con cinta adhesiva, que fue el método usado en Baja California, nos estaba hablando de un elemento ajeno a lo que hemos conocido de esta nefasta realidad. Porque, no olvidar, todo indica que vivimos en un país donde la cultura de la muerte y el narcotráfico se han convertido en asignatura obligada para todo ciudadano.
Si así fuese, si tuviésemos la presencia de estos delincuentes extranjeros y particularmente sanguinarios, habría que utilizar a un grupo especial con igual preparación.
Es indispensable contar con una policía que puede confrontar y resolver estos hechos criminales.
Gane quien gane la Presidencia el próximo dos de julio, hay una obligación en este sentido. El gran fracaso de la administración de Vicente Fox está presente en la suma inconmensurable de cadáveres, de víctimas de hechos violentos.
Pero también es una responsabilidad social. Que no podemos ignorar millones de mexicanos. Porque la impunidad existe y permanece cuando la sociedad opta por cerrar los ojos ante la realidad…

Adelante, opina: