Las verdades del Gobernador

Quintana Roo, 8 de diciembre.- La entrevista duró casi una hora.  ¿Llevaba jiribilla?  Supongo que era de esperarse dado lo que le pagaron en sexenios anteriores a la conductora, a su estilo incluso.  El gobernador no cayó en ninguna trampa.

Lo que hizo Carlos Joaquín, en su primer recuento de hechos, ante las cámaras de televisión, fue decir verdades.

De una forma tan llana que, a momentos, daba miedo.

Porque esa historia, que llamó de “hipocresías”, la vivimos, o la sobrevivimos muchos.

Me hizo recordar, en automático, las veces que varios de sus colaboradores, de su gente más cercana intentaron hacerlo razonar.

Y las paredes que se encontraron.

Tiene razón el gobernador, vaya que le cerraron las puertas el sexenio pasado.

Apestado sería un adjetivo generoso, más bien enemigo a vencer desde el poder.

¿Qué dijo Carlos Joaquín que trasciende la mera entrevista?  Independientemente de que me gusta la serenidad que despide,

No sé si será suficiente entender lo que sucede para solucionarlo, pero lo cierto es que lo está viendo en toda su dimensión, sin miedo.

Por eso habla de los vendedores ambulantes en la zona hotelera de Cancún y en la Quinta Avenida de Playa del Carmen.

Tema tabú por muchos años.  Para autoridades municipales, estatales, federales e incluso para la gente de la Marina Armada que estuvo haciendo operativos el sexenio pasado.

Simplemente no podían pasar.  No se atrevían siquiera a mencionar el tema.  No avanzaban.  No lograban detener a la gente.

Los hoteleros, supongo que, en un planteamiento simple, se enojaban con la presencia policiaca.  Para agregarle un problema más al asunto. Nudo ciego en verdad.

No se quedó en esto, tan definitivo entre las causas de la inseguridad, tan responsabilidad de la protección de la policía municipal y la complicidad de otras autoridades, sino que llegó hasta los taxistas.

Que como siempre he dicho, siempre actué en consecuencia cuando estuve en el ámbito de Seguridad, son narcomenudistas.

Y el gobernador los mencionó como dos de las razones de los problemas de violencia que padecemos.

Espeluznante.  Apabullante en todas las aristas.

Carlos no quiere ser ciego ni parecerlo. Por eso también habló de la realidad de una policía estatal que existía, únicamente, en Chetumal.

Lo que permitía, afirmo yo, que hubiese total impunidad en la connivencia entre policías municipales y criminales.

Tres motivos de la violencia que están vistos y entendidos por el gobernador…

 

Isabel Arvide

@isabelarvide

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