Vienen los federales

Quintana Roo, 2 de febrero.- El secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, mandará policías federales a Cancún. Lo que será más que bienvenido… siempre y cuando no vengan a tomarse fotografías con turistas exclusivamente.

¿Por qué policías federales? Elemental lógica. Para eso están. Para eso fueron preparados. Para eso millones de mexicanos les pagamos un salario superior a los policías locales.

Quiero suponer que vendrán, cambio de estafeta interna, ahora sí con viáticos, y que no deberán ser sacados a la calle del hotel por no pagar la cuenta, como ha sucedido. También, imagino, que su presencia servirá de disuasión para los criminales que en el primer mes de 2018 mataron a más de uno cada día, sin que haya sido ninguno de los asesinos. Que podrán romper un círculo de impunidad y desidia donde otras autoridades, federales y locales, participan.

A eso vienen. Ellos, policías profesionales, y no los militares. Por una razón muy simple que Navarrete Prida parece entender mejor que su antecesor: los militares no están entrenados para ser policías. Y, tal vez, ni siquiera para defenderse de los criminales como se vio el martes pasado, en la Ciudad de México, cuando asaltaron un restaurante en Coyoacán y a cuatro, no uno cuatro, militares les quitaron cartera, celular, reloj y hasta la portación de armas.

¿Estaremos mejor protegidos con los federales? Eso espero. Eso queremos creer todos.

Y después sigue discutir, en verdad analizar, la conveniencia de legalizar el consumo de mariguana en Cancún. Como afirma Carlos Joaquín en respuesta a la propuesta, valiente, por cierto, de Enrique de la Madrid.

¿Por qué sería conveniente para nosotros? Simplemente porque se le daría marco legal a una realidad que todos vivimos en Cancún, en Playa, en Isla Mujeres, en Cozumel: se consume libremente mariguana, y se vende todavía con mayor permisibilidad.

Y es a partir de este consumo, generalizado por los turistas acostumbrados incluso a obtenerla legalmente, que surgen las mafias criminales de narcomenudistas, con su consecuencia de violencia y criminalidad.

El tema, como también refirió el gobernador Joaquín, es encontrar la manera en que esto no afecte a nuestros niños y jóvenes, por los problemas familiares presentes, porque pasan muchas horas solos por los horarios de trabajo de sus padres o por situaciones de familias poco avenidas o responsables. No se diga las carencias en materia de educación.

Sin embargo, midiendo riesgos, tal vez esta legalización traería mayores beneficios que daños. Lo que nos urge es dejar de contar cadáveres sin poder detener a los asesinos, mientras los policías sí detienen y maltratan a periodistas por faltas administrativas. No queremos vivir así…

 

Isabel Arvide

@isabelarvide

CambioQRR.com

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