El drama de los sueldos en la Fiscalía

Quintana Roo, 20 de abril.-  Es cómo para documentar el absurdo. Imposible imaginar, siquiera, que se decrete, se publique un aumento de sueldo y se les haya “olvidado” dar el dinero para pagarlo.

 

La gente que trabaja en la Fiscalía debe estar lo que sigue de enojada. Con toda razón. Por eso comienzan a circular versiones en contra de una de las “intocables” de esa dependencia, Blanca Ávila, la directora de Administración, por no haber entregado a tiempo papeles para incluir este aumento en el presupuesto.

O sea, para que se entienda lo insensato, por razones desconocidas, hay un aumento de sueldos y no hay dinero para pagarlo. Menos comprensible cuando el Congreso salió a decir que no es su responsabilidad, como declaró Pech.  Que vayan con la secretaria de Finanzas.

Si uno quisiera pensar mal, es un puntapié para el Fiscal.  Si no es así, se trata de la suma de incoherencias más loca.
¿Y el secretario de Gobierno?  ¿O a quién le corresponde intervenir ya que la Fiscalía es autónoma?  ¿Van a dejar solo a  Miguel Ángel Pech?

Imposible pedir buenos resultados con los sueldos que tienen, sea dicho de paso.  Y con la diferencia de salarios entre el Sur y el Norte del Estado, discriminación inaceptable.

El sueldo del Fiscal es bajo, sobre todo tomando en cuenta los riesgos que enfrenta.  Como, además, se conforma de una “compensación”, esa mala maña de otros sexenios, para efectos de retiro gana menos que una sirvienta.

El salario del director de la Policía Ministerial en la Zona Sur,  ejemplo de este entripado, es de 10 mil 33 pesos quincenales.  También por compensación.  Es decir, gana la menos de la mitad del sueldo de un policía federal escolta.

Así no podemos exigirles que hagan su trabajo.

O sea, con veinte mil pesos paga renta, gasolina, comida, luz con los aumentos mensuales, ropa de su familia y demás gastos… Con el agregado del riesgo y la responsabilidad bajo su mando.  Inaceptable.

Este sueldo pagan en Nuevo León a los policías del nivel más bajo.

¿Cómo cambiamos la realidad?

Es una coyuntura muy delicada porque las protestas contra Pech no hacen sino desgastar su imagen.  ¿Cómo va a desempeñarse en asuntos delicados, de tantos millones de pesos, o en investigaciones contra gente muy poderosa, si tiene protestas en la puerta de su oficina por salarios de hambre?

El problema se acentúa porque “la licenciada Blanca” como le llaman internamente, es  repudiada por gran parte del personal, que aprovecha esta coyuntura para responsabilizarla de “no haber hecho el trámite a tiempo porque los empleados son basura para ella”.

Señalamiento bastante complicado de responder.

Los empleados están, justificadamente enojados.  Y eso es mala señal para Pech.  Porque si no está en sus manos solucionar el problema, hay una trampa.  Si no sale de ésta pronto, hay algo mucho más serio en su contra…  Es decir, en contra de quién ha perseguido a Roberto Borge, a muchos de sus colaboradores…

 

Isabel Arvide

@isabelarvide

CambioQRR.com

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