¿Fue una orden presidencial?…la disculpa de Cienfuegos mina la legitimidad de su mando

México, 18 de abril.- ¿Qué significa ofrecer una disculpa? Los medios de comunicación lo equiparán a pedir perdón. ¿Qué hizo realmente el general Salvador Cienfuegos? De entrada todo indica que siguió una orden fulminante, sin opción a discutir, del Presidente Peña Nieto.

Su ejecución tiene resultados pésimos.  En lo civil ahonda el tema de la tortura, provoca reacciones en contra, mientras que en lo militar confunde, para decir lo menos, a los militares.
El Ejército, las fuerzas armadas, nunca imaginaron escuchar a su jefe “ofrecer una disculpa” por un asunto “repugnante”.  Esto daña, inmensamente, su imagen hacía dentro del mundo del uniforme militar.
Cuando habla de “malos integrantes” de esa institución qué quiso decir Cienfuegos… qué entendieron los militares.  Porque una es la “verdad” que se pretenda contar hacía fuera de la institución, y otra la que ellos conocen.  La mujer militar, que seguramente pertenece a un “Gafe” o a un grupo de élite, fue entrenada para torturar.
Es decir, cumplió con una obligación. Este es el punto de quiebre verdadero.
La militar, tal vez egresada del H. Colegio Militar, fue entrenada en México o en el extranjero para torturar, para así comportarse en operativos contra el crimen organizado.  Estaba comisionada en una fuerza conjunta en Guerrero, lo que significa que había pasado muchos filtros.  A su lado está un “capitán”, según declaró la Sedena erróneamente, que no la trata como subordinada, que no interviene… entonces parecían tener igualdad de grado, ser compañeros.
Si fue entrenada es porque existe, al interior de las fuerzas armadas, una “necesidad” de actuar así en el combate criminal que le han impuesto.
Esto, el entrenamiento, las órdenes superiores, el impulsar, enviar, adoctrinar a militares para actúen así, es lo que quedó en entredicho.  Por lo tanto, tienen que preguntarse al interior de la Sedena frente al espectáculo triste de su jefe, quiénes están mal, quiénes se equivocaron.
Y si los jefes están en el error, por qué tienen impunidad, por qué no se les castiga.  Ese es uno de los mensajes graves que minan el mando, la legitimidad del mando militar de Cienfuegos.
Cuando el Secretario habló ante televisión de impedir que “sus soldados” fuesen interrogados por extranjeros, envió un mensaje en contrario, de protección… hayan hecho lo que hayan hecho.
¿Es la primera vez que esa mujer militar, que ese compañero jefe militar, torturaban?  De acuerdo al video, a la sangre fría, al profesionalismo, no.  Tiene que ser, para ellos, una práctica regular porque no se inmutan.  El hombre militar, dijeron que era capitán, no da una instrucción, no la detiene, no se conmueve, no se preocupa de que se le pase la mano. Están acostumbrados, y entrenados por profesionales.
¿Quién grabó el video?  Si esto fue oficial, el general Cienfuegos tiene un boquete inmenso en la seguridad interna.  Y tiene, también, a muchos militares que no están de acuerdo con estas prácticas de tortura, interesados en darlo a conocer.  Si se mostró ante el público por un asunto personal, quien lo grabó podría haber tenido una relación con la mujer militar, todavía peor porque no existe un control.
Encargar a militares torturar a sospechosos y que sea grabado esto es de una estupidez inmensa.  Si así se hizo es terrible.
Si los militares, tanto la mujer como el hombre y quién grabó el vídeo, actuaron por su cuenta (lo que no cree ni un tonto del cerebro) quedaría demostrado que no hay mando, que la cadena de mando no es eficiente para poder evitar esto.  Se ignora, o que quiere negar, el rango de la militar, pero un capitán tiene una preparación, un tiempo en el Ejército, una educación que demostraron ser nulas…
O, por el contrario, ambos son muy eficientes en lo que les ordenaron.
Si así fuese, si estaban cumpliendo órdenes, y por darse a conocer el video, el Secretario Cienfuegos pidió perdón públicamente, cómo va a conseguir que lo obedezcan…
Esto, la disculpa pública, mina la legitimidad del mando.  Crea graves entuertos hacía el interior.
Hacía fuera ofrecer una disculpa no ayuda al general Cienfuegos.  Porque lo hace obligado, se nota además, y después de que tuvo conocimiento por meses de esta tortura.  Es la divulgación del video, la opinión pública, la que lo dobla.  Y eso no tiene valor ni traducción por más que allá una consigna oficial en medios.
Cienfuegos habla de “malos” integrantes de “nuestra institución”… con eso abre un debate muy peligroso al interior.  ¿Quiénes son buenos, quiénes malos… cuando los militares solamente cumplen órdenes superiores?  ¿Por qué no detectaron a esos “malos” a tiempo? ¿Por qué sus jefes no estuvieron enterados de que había unos “malos” entre los “buenos”?  ¿Cómo se califica a “buenos” militares si todos cumplen órdenes?
Los jefes de los protagonistas del vídeo no han sido molestados.  ¿Dónde está la responsabilidad? ¿Cómo van a entender sus órdenes miles de militares después de este triste espectáculo?
Cienfuegos llama “actos desleales” a la tortura.  Y afirma que tienen “la ineludible obligación de denunciar actos desleales, contrarios a la Ley…”
Entonces, pregunto, ingenuamente, por qué el mismo Cienfuegos, que tuvo en su escritorio el vídeo en Enero según el boletín oficial, no denunció como es su obligación, porque ni siquiera le avisó al Comisionado Renato Sales que se enteró por el video de la participación de una mujer policía según publicó Reforma.
¿Ante quién denunció Cienfuegos?  Porque ante el Presidente Peña Nieto no lo hizo, menos todavía ante la sociedad.
Si este circo del “perdón” lo hubiese montado en Enero, después de dar a conocer el video él personalmente, otra sería su lectura.  Como están las cosas hacía fuera, hacía los civiles, es una burla. Y hacía dentro es un desastre.
El que más pierde con esto es Cienfuegos.
¿No hubiese sido más digno renunciar, como dicen que ha amenazado a Peña Nieto si investigan a los militares de Iguala?
Dignidad es uno de los ingredientes esenciales para la legitimidad del mando militar.
Esto debió aprenderlo Cienfuegos hace muchos años, pero tal parece que es una más de las materias que reprobó…
Isabel Arvide
@isabelarvide
Estado Mayor MX

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