Frentón de Carlos Joaquin al presentar sus colaboradores

México, 1 de agosto.- ¿Qué nos espera de los gobernadores que ganaron bajo la dupla PAN-PRD? ¿A la hora de elegir colaboradores, hasta dónde van a llegar sus compromisos electorales?  ¿Estarán obligados a “reciclar” a exfuncionarios nefastos que participaron en las administraciones panistas? ¿Y el PRD? ¿Ganarán los intereses económicos locales?
En Quintana Roo, el gobernador electo Carlos Joaquín, provocó una decepción inmensa, un escándalo en medios que le fueron totalmente afines durante la campaña, al dar a conocer su “equipo de transición”.
Para documentar lo que era un rumor en la campaña, el nombramiento de Juan Vergara Fernández como enlace en el ámbito de finanzas, el más delicado, puso en entredicho la lealtad del exgobernador Joaquín Hendricks al PRI, donde todavía hoy es secretario técnico del Comité Ejecutivo Nacional.
Vergara es un empresario que ha representado “los intereses” de Hendricks en Quintana Roo durante muchos años.  Fueron socios en el Canal de Televisión “México Travel Channel” que fracasó, por cierto.
Esto escandalizó en la política local, pero en un tono menor a la designación de Eduardo Ortiz Jasso como “Coordinador de Desarrollo Urbano”, ya que está inhabilitado para ser funcionario público. Esto en el trienio de Greg Sánchez, por las denuncias en su paso por el Instituto de Planeación de Desarrollo Urbano de Cancún.
Y la razón es simple: Para dar permisos de construcción mandaba a los interesados a su empresa, Grupo Río Arquitectura de Paisaje, a que le hicieran los “estudios correspondientes” previo pago. De otra manera no serían aprobados sus proyectos.
Jasso es un personaje ampliamente conocido y rechazado por los cancunenses. El 22 de octubre de 2014, el gobierno municipal de Paul Carrillo, priista, lo inhabilitó por cinco años para desempeñar algún puesto, cargo o comisión en el servicio público. Esto, formal y legalmente.  Esto por quedarse con documentación oficial y no cumplir con responsabilidades legales.
¿Es un impedimento para formar parte del equipo de transición del gobernador electo? Supongo que no legalmente, pero en cuanto a impecabilidad política…
La ausencia de chetumaleños ha sido muy cuestionada, ya que su voto le dio el triunfo electoral.  De los 36 nombramientos que hizo Joaquín, solamente 4 fueron chetumaleños.  Para seguridad trajo a Eduardo Guerrero que fue “asesor” del CISEN.
De igual forma, la inclusión de Miguel Ramón Martín Azueta, ex alcalde de Solidaridad fue cuestionada, ya que a principios de este sexenio sufrió un atentado donde murió su chofer, presuntamente por temas de delincuencia organizada.  Uno de sus hijos estuvo involucrado en el secuestro de un mecánico para no “pagarle” su trabajo durante el mandato de Félix González, de quien era socio en un diario local.  Otro fue acusado de violar a una menor.
Asimismo, nombró a Manuel Alamilla Ceballos, como enlace con la Oficialía Mayor,  funcionario público con Pedro Joaquín Coldwell, exlíder del PRI nacional. También a Carlos Orvañanos Rea, hijo del fundador del grupo constructor GEO, que fue secretario particular de Juan Camilo Mouriño en Los Pinos.
Con el patrocinio del gobernador Borge, su cerveza “Tulum” se vendía “oficialmente” en todos los partidos de futbol.  Fue delegado político en Cuajimalpa, siendo denunciado, presuntamente por permitir desarrollos habitacionales en zonas protegidas. El estará a cargo de “coordinar” los temas económicos en el equipo de transición.
En cuanto al tema ecologista, Carlos Joaquín colocó a Alfredo Arellano Guillermo, que fue director regional de Áreas Protegidas durante los sexenios panistas, y que ha sido objeto de denuncias de grupos ambientalistas por permitir construcciones en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an.
Frente a las críticas locales, que le llovieron como antes le llegaban apoyos, el gobernador electo declaró, textual: “Habría que buscar cuáles son esos temas que se dicen y probarlos”.
Durante los sexenios de Félix González Canto y Roberto Borge hubo una queja repetida sobre la incursión de “cozumeleños” en el Gobierno estatal, ahora llegó otro gobernador con apellido cozumeleño, pero incorporó a panistas, empresarios, y políticos muy cuestionados.  Tanto así que el nombramiento mejor calificado es el de Julián Ricalde, perredista, exalcalde de Cancún que perdió la elección local.
La “luna de miel” política se rompió con un solo anuncio, de “coordinadores”, se han vuelto a colocar reflectores sobre lo que vendrá, dejando respirar a Borge…
Isabel Arvide
@isabelarvide
Estado Mayor MX

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