Los muertos de Álvaro Obregón, abandonados

México, 27 de septiembre.- Un pandillero a cargo del operativo de rescate. Justo a la semana del sismo, cuando ya la esperanza era una pantalla negra, los familiares de las personas sepultadas en el edificio de Álvaro Obregón 286 expresaron su profundo enojo.
Dirigido hacía “el gobierno”.
Es decir, contra las autoridades que según dijeron “no han dado la cara”, no se han aparecido en las ruinas que no han podido despejarse. La mayoría está cierta que habrán de rescatarse cadáveres, pero los quieren, necesitan que terminen las largas horas de incertidumbre.
A cargo del operativo, su “enlace”, la única persona que puede darles información es Humberto Morgan, un funcionario del gobierno de la Ciudad de México cercano a René Bejarano y que dice ser “jefe de asesores” del secretario de Movilidad de Mancera, su amigo Héctor Serrano.
O sea.
Con el Plan MX no hay un responsable de todos los operativos de rescate, y sin que sepamos las razones, el mando de cada edificio colapsado está en cualquier autoridad: Sedena, Semar, Policía Federal o autoridades locales.
¿Por qué pusieran en manos de un funcionario menor, que fue por unos meses delegado de Miguel Hidalgo, el rescate de un edificio donde quedó el mayor número de personas sepultadas por los escombros? Un edificio por donde han pasado rescatistas de todo el mundo, donde fueron encontradas con vida 28 personas.
Sin contar, hasta dos días después del sismo, con los planos del edificio.
La cifra de desaparecidos se confunde con la de muertos, precisamente por la ausencia de información.
El lunes 25 de septiembre fueron rescatistas colombianos quienes les dijeron a los familiares, que han permanecido en un camellón, apenas resguardados por unas cuantas lonas, frente al edificio, que habían sacado seis cadáveres por la parte de atrás.
¿Por qué no ha habido avisos oficiales al respecto? ¿Por qué sacan cadáveres por otra parte del edificio para que no puedan enterarse sus familiares? Varios de ellos han permanecido varios días en el Semefo sin que sean informadas las personas que siguen haciendo guardia frente al edificio que se vino abajo.
En coincidencia con estas expresiones de enojo, muy desesperadas, de los familiares de quienes no pudieron salir de ese edificio, ha habido un gran silencio oficial y mediático. Tal parece que este “rescate” ha dejado de ser noticia por órdenes superiores.
¿Por qué no fueron, en toda la semana posterior al sismo, Miguel Mancera o cualquier otra autoridad de primer nivel? En cambio, contraste inmenso, se dieron a conocer fotografías donde el secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos, visita el Tecnológico de Monterrey, donde no hay rescate ni personas sepultadas.
Se anunció ya que el próximo jueves 28 terminaran los operativos de rescate. En la lista de “desaparecidos”, de personas que se sabe que están todavía, supongo que ya muertos, entre los escombros de este edificio, hay más de treinta nombres. Detrás de cada uno hay una historia de vida, una familia desconsolada.
¿Son muchos? ¿Por qué ocultar esta realidad? Ni siquiera se conoce la fecha de construcción de este edificio. ¿Quiénes son los dueños?
Sobre todo, habrá que preguntarnos si el Plan MX plantea la posibilidad de hacer responsable a quienes, ignoramos por qué razones, fueron nombrados a cargo de alguno de estos rescates.
En este caso a una persona sin ninguna experiencia en casos de emergencia, que perteneció a un grupo de pandilleros llamado Los Panchitos, que tuvo mucha celebridad hace varios años, que ha pertenecido a todos los partidos políticos existentes y que puede tener responsabilidad legal por los permisos otorgados a edificios dañados en la Delegación Miguel Hidalgo.
¿De parte de quién?
 
Isabel Arvide
@isabelarvide
Estadomayor.mx

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