Entrevista a Mario Villanueva, en la Clandestinadad, en Merida…


Habían pasado varios meses de su huida, era finales de 1999. Un día apareció en mi casa de la Colonia Roma su hermano Arturo. Traía una carta de Mario. Quería, necesitaba verme. Le respondí que sí, lealtad obliga. O eso pensaba.

Semanas después, enero del 2000, me llamó para citarme en Mérida. Ahí me volvería a llamar…

Quien me buscó fue otra persona. Para decirme que debía estar en el estacionamiento del hotel dos horas después.

El problema fue “escaparme” de mi escolta…

En una camionetita me recogió un señor equis que me llevó a dar vueltas por la Ciudad… después fuimos a un pueblo en las afueras de Mérida donde venden panuchos y otros antojitos. Me dijo que debíamos llevar la cena calienta. Creo que se llama “La Susana” donde compramos la comida.

Quince minutos después estábamos en la puerta de una casa modesta con un portón que bajó a abrir. Entregó la comida, caliente, a Mario que estaba con el pelo largo, en shorts, y se fue. Regresaría a la mañana siguiente.

Yo me aterré. Pensé que iban a matarnos. Que iba a llegar la policía o el Ejército a matarnos.

No era una entrevista. Mario quería que yo convenciera a Diódoro Carrasco, entonces titular de Gobernación de que le devolvieran su dinero. Millones de dólares que había entregado a un abogado por consejo de él.

Hablamos toda la noche. Seguía, como hoy está, inmerso en el tema local. En las elecciones en Quintana Roo. Quería que fuese su mensajera, que los asustara diciendo que haría público el origen de “negocios políticos” de su fortuna. Me juraba una y otra vez: “yo no soy narco, negrita”.

Me impresionó que tenía un aviario en su baño. En uno de los dos baños de la casa modesta… pasamos toda la noche. No dormí un segundo aterrada. Me enseñaba documentos en su computadora. Me contaba que había estado oculto en una bodega de un salón de fiestas, muy cerca de ahí. Que en el día dormía y por la noche hacía ejercicio. Siete meses hasta que sus “amigos”, léase Víctor Cervera Pacheco entonces gobernador de Yucatán, le habían conseguido esa casa.

Leía la Biblia. Estaba arrepentido de tantas viejas. Preocupado por sus hijos.

En un momento le dije, si no me escuchan qué debo hacer con tanta información. Yo soy periodista, debo escribir de esto. Me respondió que hiciera lo que creyese conveniente, que estaba en plena libertad.

Unos fragmentos de la entrevista con Villanueva que publicó la revista Milenio1:

Uno se olvida del sexo. Es como si no existiese, simplemente dejas de pensar en eso, no vuelves a tener deseo. Mario habla a borbotones, sin orden insiste en preguntar, en pedir información, a la vez que me satura con sus dichos, como el borracho que de madrugada insiste en machacar la misma frase. No le gusta lo que le digo, no traigo esperanzas en mi bolsa para darle…

– ¿Y los gringos?

– No hay nada, te lo juro, no hay nada. Lo único que pueden tener es lo que les hayan mandado de aquí… Nada…

Diódoro como un amante que abandona. ¿Puede un prófugo de la justicia hablar de “compromisos incumplidos”? La pregunta sique sin respuesta al paso de los días, cada vez que reviso mis apuntes. Lo cierto es que Mario está profundamente ofendido, diría que hasta asombradamente lastimado porque su amigo Diódoro no le ha cumplido… Me lo repite hasta el aburrimiento: “Hicimos un compromiso, yo cumplí con mi parte, yo hice que ganaran los candidatos del partido, los que ellos quisieron, yo les di el dinero, les hice la campaña, tenía el control del Estado, tengo papeles para probarlo” …

Ahora resulta que al narco que lo acusaban de ser mi cómplice ya lo declararon inocente, no se vale” De quién hablas le pregunto. Del Metro, de Alcides Magaña, el juez ya lo declaró inocente, cómo puedo estar acusado de ser su cómplice”

“… ¿Quién puede tener más poder que un gobernador?, qué le pueden ofrecer unos ladrones, unos narcotraficantes a un gobernador… me daba risa” …

Años después José Luis Santiago Vasconcelos me diría que, después de encarcelarlo, habían encontrado una cuenta en Nueva York donde éste personaje del crimen organizado, El Metro, le depositaba 500 mil dólares mensuales. Villanueva lo niega.

Volvamos a la entrevista:

Quiere que Diódoro intervenga con el abogado que le robó. “…Son chingaderas, no es justo. Son casi seis millones de dólares, es mucho dinero, no tengo nada, todo está asegurado, yo no necesito ni para comer, pero ellos… el profesor Hank me lo advirtió, para huir necesitaba efectivo, mucho efectivo… Morelos2 le habló a Isabel3, le pidió cinco millones de dólares, le entregó tres y medio más o menos, eso es lo que alcanzó a juntar la pobre que no tiene nada que ver…

No he hablado con nadie, madre, eres la primera persona que veo, con la que hablo en estos meses”

– ¿De dónde viene tu dinero, ya dime?

– “El origen es justificable… no se vale. Te voy a dar un ejemplo, cuando comencé hace muchos años había intereses muy grandes. Los bancos pagaban mucho. Yo era delegado, conseguía prestamos quirográficos con Banrural con intereses muy baratos, al mes devolvía el dinero… era muy pobre, no quería ser pobre…

– Me refiero al billete grande

– “No quiero hablar, me ajusto a lo que dispongan. No tengo tanto dinero, otros tienen más. Se necesita ser muy pendejo para no hacer dinero en Quintana Roo, con los puestos que tuve, siempre fui funcionario, ahorré todo lo que gané, hice negocios, muchos negocios…

-No te has dado cuenta que les vales madre a todos… hablas de ajustarte a lo que dispongan, ya te jodieron para siempre, es hora de hablar…

– “Un ejemplo, uno solo, con papeles, todo es transparente, comprobable. El agua de Cancún, la concesión es un negocio…. Me vino a ver Eduardo Robledo4 … fue una comisión de un millón 600 mil dólares que están depositados en Suiza en una cuenta…

Insiste en lo local: “Hendricks5 ganó por mí, el dinero salió porque yo no tenía deudas, todo estaba bien, y ahora no lo ponen en orden… me robó mis periódicos6 que maneja Carlos Salomón, que no me ha pagado, igual hizo con el equipo de béisbol Langosteros… si lo quiere (Hendricks) se lo vendo, pero no se vale así, a lo cabrón. Diódoro debe ponerlo en orden, que devuelva o pague mis bienes, y que no se meta conmigo, ese fue el trato, que no se meta conmigo”

Semanas después, marzo del 2000, recibí una llamada de la secretaría del Procurador Jorge Madrazo Cuellar, para “avisarme” que me esperaba en su oficina al día siguiente. Consulté con Jorge Castañeda… debía ir. No había delito alguno en haber entrevistado a Mario…

Llegué asustada. Era una oficina en la que había sido recibida con afecto, a la que había ido varias, muchas veces a comer. Antes del problema con la investigación, la Fiscalía especial para Desaparecidos en Ciudad Juárez, éramos buenos amigos… ¿Qué me esperaba me preguntaba ansiosa en su antesala?

Jorge me recibió con un abrazo y un beso… Yo no salía de mi asombro. Quería verme porque al descubrirse una fosa en Ciudad Juárez, conocida como del FBI porque ahí encontraron restos de unos agentes de esa institución, había corroborado que tenía razón.

Abiertamente, con una humildad que agradeceré siempre, me dijo que yo estaba en lo correcto, que había insistido tanto en que cateáramos ese rancho… Y que me pedía que en adelante colaborase con José Luis Santiago Vasconcelos en la investigación, que los ayudase.

Ahí comenzó mi relación de confianza, amistad extrema, cariño con José Luis a quien el país le debe tanto.

El procurador declaró al día siguiente, en un programa de radio, lo que me había dicho sobre Juárez, admitió que hubiesen adelantado mucho de haberme hecho caso…

Sobre la entrevista a Mario Villanueva ni una palabra.

 

 

La entrevista causó mucho escándalo en los medios políticos nacionales. Mereció una nota en el New York Times. Ahí Sam Dillon7 relata mi entrevista y asienta que buscaron a Eduardo Robledo para cuestionarlo sobre lo que dijo Villanueva pero que “desapareció en un edificio público” y envió después a Virginia Bello, su Vocera para decir que el Secretario “prefería no hacer ningún comentario”. Su hijo es Senador durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Cuando leí la entrevista que le hizo Sean Penn al Chapo Guzmán, la recordé. Yo sí le pregunté lo importante.

Mario se arrepintió de haberme dicho los temas locales, los de dinero para él “legítimo”, bien habido porque venía de negocios políticos con políticos. Lo de Hendricks y los negocios que le robaron… Ya detenido, encarcelado en Almoloya, meses después, negó la entrevista en el Diario Por Esto.

Lo que demuestra que Mario a conveniencia propia te quiere, o te escupe.

Yo le respondí publicando, en ese mismo diario, la carta que me había enviado pidiendo verme.

Años después, cuando ya estaba en el Reclusorio Norte8 dominando con dinero a todas las autoridades, me mandó llamar para pedirme perdón…

Conservo una de las hojas cuadriculadas, muy arrugada, donde hice apuntes esa noche: Diódoro se va a llevar a la chingada a FLO. Propiedades que quiere, El Mostrenco, protección para Daysi. Un rancho de Mario, 155 hectáreas de riego, 800 mil dólares, 650 cabezas de ganado. Jorge Torres. Jorge Farah. Militares a los que pagaba 25 mil Gral. Beltrán. Menchaca. Valladares. Clemente Soto. A Pastor Castellanos Amado le dio 100 mil dólares. Que Víctor nombre delegado del PRI en Q.R. Concesión agua Robledo 1 millón 600 mil dllrs. “No he abierto la boca” importante.

Lo más importante para Villanueva era enviar el mensaje, privado o público, de que no había abierto la boca. Que se traduce en que no ha dicho lo que sabe. ¿Se parece a la estrategia de alguien desde la cárcel de Almoloya?

Nunca hablé con Diódoro9 que me ha parecido un ser nefasto desde que era gobernador de Oaxaca.

 

 

El tema importante, para mí, de las declaraciones de Villanueva que publiqué en Milenio, fue ligereza con la que se refiere a los “negocios políticos”. Mismos que, supuestamente, habría seguido haciendo en prisión.

 


1 Milenio Semanal, número 127, febrero 14 del 2000. “Una Noche en el Aviario con Mario” pág. 42

2 Morelos Canseco, el hijo del político Morelos Jaime Canseco, amigo de Diódoro Carrasco, su primer abogado

3 Isabel Tenorio de Villanueva, su esposa

4 De acuerdo a la Wikipedia: Eduardo Robledo Rincón es un político mexicano, miembro del PRI, fue diputado federal, gobernador de Chiapas, senador, embajador y secretario de la Reforma Agraria

5 Joaquín Hendricks, gobernador de Quintana Roo después de Mario. Ahora está en el CEN del PRI, su hija es candidata a diputada local en 2016.

6 Se refiere a Diario de Quintana Roo, y a Diario de Cancún que en ese tiempo dirigía la basura que es Gerardo Campos

7 A MEXICAN OFFICIAL S ACCOUNT OF HIS BACK DOOR SCAPE, SAM DILLON, THE NEW YORK TIMES, Febraury 15, 2000.

8 En el reclusorio Norte Villanueva pagaba para que todos sus visitantes pudiesen verlo a cualquier hora, solamente tenían que avisar al director. Tenía dos celulares, una modesta mesa y fruta para comer aparte de lo que mandaba que le guisaran. Vivía en una celda compartida con otros cuatro reos, pero ellos dormían fuera.

9 Diódoro Carrasco Altamirano, gobernador de Oaxaca, subsecretario y secretario de Gobernación, hoy secretario de gobierno en Puebla con el gobernador Rafael Moreno Valle.

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