Haide Serrano o la justicia poética de su salida

Quintana Roo, 31 de marzo.- En uno de los últimos artículos que escribió para un Blog ligado al diario Excélsior, Haide Serrano destacó: “La comodidad es señal de que pronto la vida te va a dar un madrazo”.

¿Estaba cómoda la señorita Vocero-Coordinadora de Comunicación Social del gobierno de Quintana Roo?  Estaba ausente.

E ignorante. 

Ignorante, obvio, me refiero a la naturaleza de los medios, los periodistas, y hasta la sociedad de Quintana Roo.  Vivir en Chetumal no es sencillo.

Invitar a Román Trejo al desayuno previo a la toma de posesión de Carlos Joaquín fue uno de esos errores que no se olvidan.

Haide Serrano se equivocó.  Hay de equivocaciones a equivocaciones.  Unas dejan huella.  Invitar a Román Trejo al desayuno previo a la toma de posesión de Carlos Joaquín fue uno de esos errores que no se olvidan.

Román le había llamado a Carlos Joaquín, previo pago del gobierno de Borge, mensual,  de 220 mil pesos, “Chespirito” y cosas peores, ofensivas en verdad, incluyendo a su padre don Nassim. Era, fue, es un chantajista abominable que hizo de su columna un estercolero con signo de pesos.

¿Cómo, por qué llevarlo al desayuno?  Y, además, ponerlo junto a Carlos Joaquín para que se tomase una fotografía, más burla no podía haber.  Por dignidad, por respeto, no debió invitarlo.

De la misma manera en que hizo esto, abominable, no llamó, conminó, buscó a periodistas profesionales de Quintana Roo.  Y, sin pensar que iba a saberse y magnificarse en medios, corrió a gente que había trabajado, con honestidad, con respeto, por muchos años en la oficina que por algunos meses encabezó.

Interesante sería saber, ahora, frente al “intervalo” de su salida, si se arrepiente de lo que hizo y dejo de hacer

¿Qué quería Haide?  Como mujer me provoca conmiseración.  No sé dónde escribe la palabra éxito en su vida, pero estar tan cuestionada, tan rechazada en un escritorio que se alimenta de la relación, de la buena relación con periodistas y editores, no debe ser bueno. Tal vez, se me ocurre pensar, Quintana Roo, Chetumal le quedó pequeño y piensa regresar a la Ciudad de México, insistir en su Blog con artículos tan interesantes como: “La vida está poblada de disyuntivas, de ys griegas, de caminos que se bifurcan.  Las posibilidades, aparentemente, a la hora de tomar decisiones se multiplican.  Siembran en nuestra mente y corazón numerosas dudas… Pero hay un espacio que se abre ante ese paso que se habrá de dar.  El intervalo.  Un intervalo entre un estímulo y su respuesta.  Un lapso ante el cambio de rumbo… ¿Cuántas veces nos hemos lamentado por haber arrojado esa piedra, pronunciado esa palabra, escrito y enviado ese whatsapp, firmado ese documento, bebido esa copa extra, negado ese beso o respondido esa llamada?

Interesante sería saber, ahora, frente al “intervalo” de su salida, si se arrepiente de lo que hizo y dejo de hacer cada día en la oficina responsable de la Comunicación Social del gobierno del Estado de Quintana Roo.

Isabel Arvide

@isabelarvide

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