Avanzamos con el Cancún de "10" muertos al mes

Quintana Roo, 27 de abril.- ¿Por qué le disparan a un policía y matan a su esposa?

Por la misma razón que han ejecutado, en Cancún, a otras cuarenta personas en los primeros meses de 2017:  Porque hay impunidad, porque hay complicidad policiaca, sobre todo por la incapacidad de Remberto Estrada y su “secretario”, perdón, encargado del despacho de Seguridad Pública.

La violencia que se vive en Cancún está gestada, está inserta en la complicidad de la policía municipal.

Los asesinos no podrían huir si no se los permitieron, para ser más precisa, no podrían matar si no les ayudasen a escapar.

Cancún, los quintanarroenses que viven en Cancún ya no pueden aguantar más inseguridad, más asesinatos. Hay un límite.

 

El trabajo de la policía municipal no puede ser realizado por militares ni policías federales, lo que tampoco quiere decir que la ciudadanía sepa, o pueda valorar que vinieron a hacer a Cancún.

En esto de los asesinatos, de la impunidad, de la violencia, hay un responsable mayor.

El mismo que en un arrebato juvenil corrió a llorarle a Renato Sales, sin cumplir con el mínimo protocolo político, sin esperar por la visita del titular de Gobernación que había ya arreglado, para el día siguiente, el gobernador Carlos Joaquín.

Lo que no sirvió de nada, lo que no cambió nada porque el nudo vital del problema está en la desorganización, mala capacidad de respuesta, pésima capacidad y peor profesionalismo de sus policías municipales, que ganan más que los estatales.

Para empezar, Remberto ha tenido la necedad de insistir en mantener en su puesto al oscuro personaje que se apellida Yong, el mismo policía de pésimo pasado que no ha logrado aprobar los exámenes de confianza nacionales.  Siguiendo el ejemplo de Borge que así mantuvo a muchos en la Secretaría de Seguridad Pública.

¿Cuántos muertos más?

Cancún, los quintanarroenses que viven en Cancún ya no pueden aguantar más inseguridad, más asesinatos. Hay un límite.

Supongo que lo mismo debe pasar en las oficinas de palacio de gobierno de Chetumal, hay límites para la incapacidad y la prepotencia del jovencito que ni siquiera tiene ya apoyo del Partido Verde.

Salió peor de lo que previeron.

En esto de los asesinatos, de la impunidad, de la violencia, hay un responsable mayor.

Los turistas, los empresarios del turismo extranjeros y nacionales, comienzan a estar muy angustiados, y también muy enojados.  Si no hay seguridad, no habrá visitantes.  Punto.  Y basta voltear a ver hacía Acapulco.

No preguntemos cuándo habrá un manotazo que ponga en su lugar a Remberto, sino quién lo dará: ¿el gobernador o el gobierno federal?

Mientras a enterrar muertos…

 

Isabel Arvide

@isabelarvide

CambioQRR

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