Mimenza amenaza a periodista

Quintana Roo, 10 de julio.- Los locos suelen convertirse en monstruos.

Algunos monstruos son peligrosos para la sociedad.

Carlos Mimenza ha sido tolerado, precisamente, por considerarlo un loco cuyos exabruptos quedan en el mal gusto y la sinrazón.  Alguien a quien no debemos prestarle atención porque, justamente, eso busca.

Sin embargo, ya traspasó límites legales.  Ya se convirtió en alguien peligroso.  Alguien que amenaza a un periodista.

En un mensaje de WhatsApp, es decir en un texto enviado de su propio celular, Mimenza  advierte al director del diario Quintana Roo Hoy, Amir Ibrahim, tenerlo vigilado y promete “hacerle de frente” lo que supuestamente le hacen por la espalda. Le asegura, además, que es la “primera advertencia” y lo conmina a guardar la “pantalla” como prueba.

¿Locura?  Sí, definitivo.  Pero también ilegalidad preocupante.

Carlos Mimenza decidió jugar a ser un “héroe vengador” tal vez incapaz de verse a sí mismo en su espejo, con intención de ocultar las turbiedades de su fortuna.  Y obtuvo un espacio en los medios porque apareció en un tiempo convulso, donde los agravios del sexenio pasado estaban muy frescos, donde había impaciencia social al respecto.

Los medios, ansiosos de notas amarillistas, comenzaron a darle fuerza.  Sus sainetes comenzaron a crecer sin control, en el ámbito nacional dejaron de hacerle caso… y volvió a buscar atención pública, ahora con el tema de convertirse en jefe de autodefensas en el Estado.  Una estupidez fuera de calificativo.

Sin embargo, hay que admitirlo un adjetivo, una amenaza que volvió a ponerlo en medios, a darle la publicidad que de manera enferma busca. Con el apoyo, porque eso es que un colaborador realice sus videos, del presidente municipal de Benito Juárez, Remberto Estrada.

¿Quién le promete impunidad?  ¿Quién alimenta sus estupideces? ¿Quién utiliza a Mimenza con fines políticos?

El gobernador expresó, después de las declaraciones de Mimenza de convertirse en autodefensa, que no habría tolerancia para quienes incitasen a la violencia.  Los empresarios se desmarcaron de inmediato…

Ahora, con su inaceptable amenaza a Amir Ibrahim, el empresario se coloca fuera de la Ley.  Y lo que corresponde es pedir que se cumpla la Ley.  En Quintana Roo hemos vivido una realidad muy diferente a la de otras entidades del país, no ha habido las persecuciones ni la violencia criminal contra periodistas que otros compañeros padecen.

Esta libertad se basa, definitivo, en el respeto a nuestro trabajo.

Por eso la amenaza de Mimenza es grave.  No es contra una persona sino contra quienes trabajamos con ladrillos de palabras, quienes apaleamos verdades, quienes no somos sino los cronistas de la realidad.

Corresponde a las autoridades actuar.  Y a la sociedad entender que Mimenza ha dejado de ser un payaso para convertirse en un peligro…

 

Isabel Arvide

@isabelarvide

CambioQRR.com

 

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