El drama del General Juárez Loera

México, 7 de marzo (Redacción).- Dicen que después de la inesperada muerte del “Gallo” Camacho, general y médico, entonces responsable de “Sanidad Militar”, muy cercano al general Marcelino García Barragán -su jefe inmediato- las esposas de jefes militares solían advertir a sus maridos al salir de casa, más en serio que en broma: que no les fuese a pasar lo mismo… Esto porque, costumbre más que vigente, el general Camacho tenía una segunda familia en el Distrito Federal.
Y no se crea que en un colonia periférica sino en Las Lomas.
Cuando digo segunda familia tal vez debería acotar simplemente “familia” porque los generales de esos tiempos tenían familias, públicas, reconocidas, en varias partes de la República.  A las que sostenían económicamente y se responsabilizaban públicamente de los hijos.
La leyenda, porque eso es a final de cuentas y el tiempo así como la muerte de sus protagonistas se ha encargado de borrar cualquier comprobación, dice que el “Gallo” Camacho murió por la tarde durante una siesta.
Y que su chofer, apurado por ver entrar a gente a la casa y porque su jefe no salía a la hora acostumbrada, llamó a la oficina del “compadre”.  O sea, el general divisionario entonces Secretario de la Defensa Nacional, don Marcelino García Barragán, el mismo protagonista de cientos de historias en el ámbito de las pasiones humanas.  Quien a su vez, no había teléfonos celulares, preocupado por una conducta tan insólita acudió personalmente a la residencia.  Que obviamente había visitado antes.
Para encontrarse con la noticia de la muerte del amigo.  Y la todavía peor comunicación, por parte de la madre de otros hijos, dos varones, de que de esa casa no saldría el cadáver del jefe militar.  Ahí se llevaría a cabo el sepelio y luego se procedería a enterrarlo, propiamente de su mano.  A lo que se aferró sin escuchar ningún argumento, era su hombre, era su muerto…infausta noticia para la familia de Guadalajara, donde el general tenía otra “esposa” e hijos mayores.
Yo me enteré de esto por boca militar, durante la Guerra de Chiapas, y luego me lo ratificó Javier García Paniagua que conocía a Manuel Camacho Solís cuando pequeñito iba de visita a su casa de la mano de su padre.
Nada de esa “pesadilla” para la familia del militar muerto hace tantos años puede compararse a lo que están viviendo hoy los deudos del general Jorge Juárez Loera.
Porque al dolor de la muerte se agrega hoy el escarnio público con la detención de la asesina intelectual, de la mujer que lo mandó matar.  Y que, de acuerdo a lo publicitado por los medios era su amante.
Con el añadido de que había dinero de por medio.  Dinero que podría no tener un origen lícito.
¿Recuerdan qué no hubo esquelas oficiales de la SEDENA cuándo el asesinato, en julio de 2011?
Este jueves, año bisiesto, 29 de febrero fue detenida en Madrid Luz Carmen Solares de la Rosa, una mujer de cuarenta años, bastante feita aunque arreglada, a juzgar por la fotografía de Milenio, debe ser llamativa.  Tipo militar.  Tipo General.  Tipo General viejo para ser más exacta.  Boca parada y pelo largo…
Me dicen los enterados que la señora es, además, hija de un compañero de generación del general Guillermo Galván Galván.  Sin tener la información comprobada.
Lo cierto es que era “proveedora” de la SEDENA.  Lo cual es bastante difícil.  Esto explicaría su contacto directo con el general Juárez Loera ya en su oficina de Oficial Mayor.
Cuando el asesinato se dijo, abiertamente, que no era un accidente de tránsito y que había dinero de por medio.  Se llegó a rumorar que lo habían asesinado por una “comisión” que no fue entregada, se habló de compañeros militares del general.
La verdad resulto todavía más horripililante.  Es obvio que el general Juárez Loera venía de un encuentro privado con la señora Solares, que fue quien avisó a sus asesinos la ruta que transitaría y el hecho de que no llevaba siquiera chofer. Tal vez no fue coincidencia que exista una zona de “moteles” en la cercanía del lugar del crimen.
Durante su paso por la XI Región Militar el general Juárez Loera se confrontó con el entonces gobernador Humberto Moreira, ya lo he citado con anterioridad, por el fortalecimiento que le daba al entonces presidente municipal de Torreón, panista, y a su director de seguridad pública que resultó prófugo de la justicia por presunta participación en el crimen organizado.
Se caracterizó por sus exabruptos públicos contra los delincuentes.  Por decir, incluso eso fue una de las razones para confinarlo a la administración militar fuera de todo mando operativo, que él no tomaba detenidos en los operativos porque “no cargaba bultos”.
Escandalizó a los medios de comunicación locales por su petición de no referirse a las víctimas del crimen organizado como “un ejecutado más” sino como “un delincuente menos”.  Y todavía causó más escozor en el poder judicial por despreciar las órdenes de cateo públicamente, afirmando, que para él la única orden judicial que valía era “su marro”.
De ahí que resulte tan triste que una mujer lo haya vencido, engatusado, traicionado, asesinado.
El general Juárez Loera iba desarmado, totalmente vulnerable a sus atacantes, sin ninguna precaución.  Parte de la soberbia de los generales.  Por eso los matan, o por eso han matado a todos los jefes militares retirados en estos años, por no pensar que son humanos y que tienen enemigos, que estos enemigos están armados o, como sucedió con la señora Solares de la Rosa, que estos “enemigos” pueden contratar a sicarios por muy poco dinero.
Surgen muchas preguntas.  La primera de donde proviene el dinero de la señora detenida.  Porque vivir en España, en el barrio residencial de Salamanca, significa una renta muy alta en Euros.
La siguiente cuáles fueron sus motivos… cómo se tenía que repartir la comisión, o el contrato de los diez millones de pesos de los que se habla en las notas de su detención en Madrid.
Porque ahí está un tema muy complicado para los jefes militares, para el general Galván Galván, para la SEDENA, para este gobierno.
Presuntamente existen mecanismos terriblemente duros, severos, rígidos para asignar un contrato.  ¿Podía el general Juárez Loera desde la Oficialía Mayor pasarlos por alto?  O, cumplida toda la complicadísima tramitología, fue simplemente que no se repartieron la comisión a partes acordadas previamente…
¿De cuántos contratos estamos hablando? ¿Esto pasa por el escritorio del general Galván o no?  Porque, como mucho en la SEDENA, hay estilos personales de controlar el presupuesto y a los colaboradores.  Ignoro, honestamente, ignoro cuál sea el presente.  Sí me consta que a diferencia de lo que sucedía con el general Enrique Cervantes Aguirre donde se hablaba muchísimo de los negocios familiares, de la constructora de sus hijos y los hijos del general Álvarez Nahra, “Comalcalco”, no hay una sola expresión pública que relacione al general Galván o a sus colaboradores más cercanos con negocios.
Por eso es tan grave la mención del dinero como móvil en el asesinato de Juárez Loera.
Se me ocurre pensar que como se lo habían traído un poco “castigado”, lejos del mando operativo, pudieron no haberlo vigilado con extremo cuidado.  Pero esto no es sino una de las muchas especulaciones que surgen con esta detención.  Lo cierto es que hay dinero, hay pasión, hay una ingenuidad de la víctima, hay negocios que no debieron darse alrededor del presupuesto oficial de la SEDENA, hay un “noviazgo” publicitado con una mujer mucho más joven, existen todos los elementos para una novela…
Como cuando “El Apache” mató a su compadre en el estacionamiento de Sanborn’s y luego se hizo cargo de la amante y de la esposa… pero eso es otra historia militar…

  4 comentarios en “El drama del General Juárez Loera

  1. Gerardo Gonzáles
    18 febrero 2013 a las 19:28

    Este ertículo demuestra la calidad moral de los militares, indudablemente.Tienen muchas esposas debido a sus puestos de generales y su dinero, y a la primera de cambios andan de casquivanas con cualquier otro militar. ¿Eso es motivo para enorgullecerse? jaajajaj

  2. juan luis g
    20 febrero 2013 a las 20:57

    echate la novela del apache pues

  3. mario gongora
    18 marzo 2013 a las 20:12

    UNA VEZ MAS QUEDA DEMOSTRADO QUE LA MUJER MEXICANA,DE CUALQUIER NIVEL SOCIAL,ES ARDIENTE,INTERESADA,FACILOTA QUE CUANDO VE EL BILLETE Y EL IMPONENTE UNIFORME DE UN GEMERAL AUQUE ESTE SE FEOTE,,SE ENTREGA CON UNO Y AL RATO CON OTRO Y CON OTRO.Y HAY SE VA,DISFRUTANDO DE LA VIDA,DEL PECADO.LA MUJER SIEMPRE HA SIDO LA CAUSANTE DEL ROMPIMIENTO DE MATRIMONIOS,NUNCA RESPETAN A LAS ESPOSAS,MUJERES COMO ELLAS,RECUERDEN QUE FUE UNA MUJER LA QUE SEDUJO A ADAN Y LE DIJO ,MUERDE ESA MANZANITA MI AMOR,Y NOS PARTIO LA MADRE,DESDE ESO VIVIMOS EN ESTE VERDADERO INFIERNO TODOS LOS SERES HUMANOS,SEAN CATOLICOS,PRESBITERIANOS,ADVENTISTAS,CRISTIANOS,TESTIGOS DE JEHOVA,MAZONES,MILITARES,MARINOS,DOCTORES,INGENIEROS,POLITICOS,LICENCIADOS,OFICINISTAS,CURAS,MONJAS,LESBIANAS,HOMOSEXUALES,PROFESORES.PERIODISTAS,ETC.ETC.ETC.CUIDEMOS A NUESTRA ESPOSA,Y DEMOSTREMOS SIEMPRE UNA CONDUCTA DECOROSA,RESPETUOSA.

  4. Rocio
    18 marzo 2014 a las 22:22

    Este articulo demuestra la capacidad creativa de inerpretar, reajustar y editar hechos que resultan en historias, con algunos hechos y muchas especulaciones, obviamente, sin fundamento en los hechos.
    No con lo anterior estoy defendiendo o atacando, pero si asi esta la informacion del blog entero, deja mucho que desear…

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