Desayuno con Alberto Capella

Quintana Roo, 21 de noviembre.- Dijo que quería terminar con la confusión entre “quién es el gato y quién el ratón”.  Lo cierto, es que Alberto Capella, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo,  se reunió, en Cancún, en su oficina, con líderes de opinión para que quedase clarito, establecido, que el trae el mando de verdad.  Que va por todo el paquete de seguridad, incluyendo la Fiscalía, donde todavía no hay nombramiento pero ya avisó que toda comunicación pasara por sus manos.


Convocatoria cumplida de sobra.  Con un extraño personaje sentado a su lado, cabeza rapada, saco y bufanda con treinta grados de temperatura que ninguno supo quién era, y que no dejó el celular (¿informando a otros superiores?) ni por un momento.

Capella es una “chucha cuerera” de la comunicación.  Pero no conoce a los periodistas, líderes de opinión los presentaron, locales.  Y tal vez por eso habló y habló y habló y volvió a hablar.  Tema tras tema sin que ninguno tomase nota ni, tampoco, entendiese a profundidad.

Hubo suficiente crema para todas las “enchiladas” morelenses a imaginar.

¿Qué quedó establecido?  Que vino por todo.  Con 50 colaboradores y los que vienen en camino.  Que tiene todo el apoyo del gobernador.  Que había, eso ya se sabía, un desastre en muchas policías, sobre todo la municipal de Cancún, y que ha iniciado el cambio.  También escuchamos que el mes que lleva a cargo ha sido como cinco minutos bajo el agua…

“Lo que recibí no es algo que me agrada” sentenció.

Hubo, también, “anuncios” confusos.  Como la participación, presencia, colaboración o lo que sea que haya querido decir, de agencias extranjeras de seguridad en Cancún. O cómo el silencio sobre el tema de presupuesto para todo lo que anunció. No se diga lo de un “chat” con “comunicadores para “controlar” daños de la búsqueda de “exclusivas”…

El desayuno pésimo.  Café aguado y frío.  Un “fruta” como de plástico. Jugo de naranja de cartón.  Y como plato principal unos tuvieron “enchiladas” despanzurradas y otros “crepas” frías de hongos de lata.

¿Pretensión?  Pintar, orinar dirían los más más atrevidos, su territorio delante de los “comunicadores”.

Por lo pronto, es obvio, el anuncio de que existen más de 300 policías, muchos municipales, trabajando como “escoltas” de particulares y que los va a reincorporar a sus actividades, debió preocupar, buen balde de agua fría, a varios de los presentes que son quienes, como comunicadores consentidos de quién sabe quién, los que los utilizan.

Al menos así lo vivió Capella.

Esfuerzo loable de Haide Serrano.  Lo cierto es que hay otro estilo de comunicar, de sentenciar y limitar la realidad con palabras.  Hace falta tiempo para saber a dónde habrá de conducir…

 

Isabel Arvide
@isabelarvide

 

Adelante, opina: